La Rioja

ARAD pide alojamientos para mujeres maltratadas con adicciones

La Asociación Riojana para la Atención a las Personas con problemas de Drogas (ARAD) ha detectado casos de violencia de género entre mujeres atendidas por adicciones, principalmente al alcohol, quienes requieren recursos habitacionales específicos para ellas.

La presidenta de ARAD, Montserrat Domínguez, ha detallado a EFE que esta organización quiere impulsar en La Rioja la puesta en marcha de una ‘Comunidad GPS’ (Generadoras de Saberes, Participativas y Sociales), que permite un abordaje coordinado para la detección temprana y la intervención en situaciones de violencia de género en mujeres con problemas de adicción.

Este asunto se ha analizado en una jornada en Logroño, en cuya inauguración han participado la delegada del Gobierno en La Rioja, Beatriz Arraiz; la directora general de Salud Pública del Ejecutivo regional, Eva Martínez; y las concejalas logroñesas de Igualdad, Celia Sanz, y de Políticas Sociales, Patricia Sainz.

UNAD, la Red de Atención a las Adicciones, impulsó en 2003 la primera ‘Comunidad GPS’ en Salamanca, con la colaboración del Centro de Investigación de Derechos Humanos y Políticas Públicas de la Universidad de Salamanca, tras lo que este proyecto se extendió a Murcia y próximamente se implantará en Asturias, Vigo, Toledo y La Rioja.

El objetivo de esta iniciativa, ha explicado Domínguez, es crear un espacio de coordinación entre todas las entidades que tratan la violencia de género, para atender de manera específica a las mujeres que la sufren y, además, tienen adicciones.

En ARAD, han detectado que mujeres atendidas por alcoholismo reconocen, tiempo después de estar en tratamiento, que sufren situaciones de violencia de género, pero no pueden derivarlas a viviendas para víctimas de violencia machista porque no admiten a personas con adicciones. «Estas mujeres han vivido situaciones muy duras y tienen detrás un recorrido de diez o doce años de maltrato, ya que, ocasiones, su pareja también tiene un problema de adicciones, lo que les empuja a ellas a consumir», ha relatado.

En esta jornada ha intervenido la profesora de la Universidad de Salamanca Raquel Guzmán, quien ha indicado a EFE que forma parte del Centro de Investigación de Derechos Humanos y Políticas Públicas y es la capacitadora para poner en marcha la ‘Comunidad GPS’ de La Rioja. Esta comunidad de aprendizaje trabaja para generar coordinación y detección en red, con el fin de implantar «un cambio de visión» a la hora de atender «de forma integral» a las mujeres con adicción y violencia de género, ha detallado.

Para ello, Guzmán ha abogado por «trabajar en red» con todas las instituciones, ya que en ocasiones «parcelan» la atención de mujeres con esta problemática.

Evitar la revictimización

En este sentido, ha propuesto generar sinergias entre las entidades implicadas, para evitar «una revictimización» de estas mujeres y también optimizar los recursos disponibles, tanto económicos como humanos.

«Detrás de una mujer víctima de violencia de género con adicciones hay muchos estigmas institucionales que tenemos que ir sorteando, porque se trata de situaciones de mucha vulnerabilidad», ha asegurado.

Durante la inaugurado, la delegada del Gobierno en La Rioja ha subrayado que la interacción de estos dos factores de discriminación, mujeres drogodependientes y víctimas de violencia de machista, debe de ser atendida de forma «específica, profesionalizada y especializada».

Arraiz ha recalcado que el problema lo produce el género, no el consumo en sí, por lo que se trata de una doble penalización social que se retroalimenta, pudiendo darse en algunos casos esa situación de adicción como forma de afrontamiento ante la violencia, o a la inversa.

La problemática de violencia de género y adicción engrandece la vulnerabilidad social de las mujeres, por lo que ha apostado por «abordar, sin complejos ni miedos, esta realidad».

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top