Si hay una bebida que no puede faltar en las fiestas de San Mateo, es el zurracapote. Ese elixir capaz de levantar a cualquiera aunque lleve pocas horas de sueño y mucho cansancio encima. La tradición manda: los partidos políticos preparan cada año su preciada mezcla en sus chamizos. Una receta que, aunque tiene una base común, cada maestrillo lo adapta a su librillo. Este año, en la Terraza de NueveCuatroUno tenemos los de los cinco partidos. Por si no te atreves a entrar en sus chamizos —que en estos días están más en modo fiesta que en campaña electoral—, aquí los reunimos todos. La pregunta es clara: ¿cuál será el más rico?

En el PSOE, José Mari es desde hace años el elaborador oficial de la mezcla. Él no se guarda secretos y nos confiesa su truco: «La clave está en seguir la receta tradicional, pero con un detalle importante: la cáscara del limón debe cortarse muy finita para que no amargue y la piel del melocotón también». Este año han preparado 870 litros para toda la fiesta, lo que equivale a 54 cántaras. De ellas, 130 son de vino tinto y el resto de clarete.

Rubén Antoñanzas también asegura que su zurracapote tiene un secreto, aunque algo más difícil de conseguir: «afiliados y afiliadas con buen rollo que transmiten esa energía a la mezcla». Dedican una mañana a pelar, exprimir y preparar, con almuerzo incluido, y ese ambiente festivo queda impregnado en cada vaso. Más allá de la poesía, reconoce que con buen producto riojano es imposible «no hacer el mejor zurracapote de las fiestas». El suyo se prepara con vino de calidad y melocotones de Alberite, regados por las aguas del Iregua.

Por su parte, Henar Moreno está convencida de que el suyo es insuperable. «Lo hacemos con vino de Cordovín todos los años». Y como manda el estilo de Izquierda Unida, su zurracapote parece llevar unas gotas de reivindicación y un toque final de defensa de lo público. Eso sí, lo que no falta nunca es el cariño: «Lo hacemos con mucho mimo y estamos deseando que todo el mundo lo pruebe».

El zurracapote del Partido Popular también tiene secreto. En este caso es la ausencia de uno de los elementos clave de la receta originaria. «No tiene canela», explica Rubén Gutierrez. «Lo que hacemos es echarle melocotón en almibar que es lo que le da el sabor dulce». Además las proporciones son la clave. «En lo que se refiere al vino lo hacemos todo con clarete». Se hacen 600 litros y corren a cargo de los «chavales de Nuevas Generaciones que quedan para elaborarlo con dosis de cachondeo y paciencia».

En Vox el secreto está en hacerlo de forma íntegra con vino tinto y con productos de la tierra, la mejor fórmula para que salga rico. «Hemos tenido que hacer más porque está teniendo mucho éxito», cuanta María Jiménez, concejal del Ayuntamiento de Logroño. La edil asegura que esta propuesta no solo busca conquistar al paladar, sino también poner en valor la tradición riojana. Una delicia de zurracapote.



