Como bien dice el refranero español: «No hay dos sin tres». Así que, ante las previsiones y la lluvia que ha estado intermitente durante toda la mañana de este domingo de fiesta en Logroño, el IES Sagasta ha vuelto a albergar el tradicional Pisado de la Uva en el que están representados de una forma u otra, todos los municipios riojanos. Las previsiones de la Aemet eran claras y por eso el Gobierno regional había decidido trasladar el acto más institucional de la semana matea.

Allí se han dado cita los representantes de las instituciones riojanas y también del folclore riojano. Los miembros del Grupo de Danzas de Logroño y de otras zonas de La Rioja, los representantes de las cabeceras de comarca, los niños de San Bernabé y los Vendimiadores han sido los que han ido, poco a poco, llenando la cuba de uva para que después Antonio Tablina y Diego Muñoz, nietos de los hermanos Urdiales, hayan procedido a pisarlas para convertirlas en mosto. Mientras, otra de las novedades de la jornada: la interpretación de dos jotas a cargo de las alumnas de la Escuela de Jotas de La Rioja.

El presidente riojano, Gonzalo Capellán, ha sido el encargado de abrir el grifo de la cuba para extraer, junto a los Vendimiadores, el primer mosto y ofrecérselo, frente al Obispo de la Diócesis, Monseñor Santos Montoya, a la patrona de los riojanos, la Virgen de Valvanera.

Después ha llegado el momento del discurso del presidente riojano, Gonzalo Capellán, que ha afirmado este domingo que, «en estos tiempos de crispación, en los que todo se lleva al conflicto y la disensión» en España, «un punto de unión es más necesario que nunca», a lo que ha apelado desde «la calma, la mesura y la serenidad que estos convulsos tiempos requieren».

Capellán ha pedido que resuenen hoy con más vigor que nunca las palabras que pronunció Sagasta en las Cortes Constituyentes: ‘La constitución definitiva del país depende de la prudencia de unos, de la templanza de otros y de la abnegación de todos: es más que nunca necesaria la unión de todos».

Después ha llegado el acto más emotivo y espectacular: el grupo de danzas de Logroño que se han dejado la piel sobre el escenario.


