Profesionales sanitarios del Servicio Riojano de Salud han revisado los tratamientos de unos 200 pacientes, con más de 700 intervenciones farmacéuticas para ajustar las dosis o regular un uso inapropiado, tras lo que han detectado que el 49 por ciento de los pacientes toman benzodiacepinas durante más de 12 meses, lo que se considera un uso «prolongado».
El director general de Prestaciones y Farmacia, Gonzalo Aparicio, y la farmacéutica de Atención Primaria Andra Serrano han realizado una rueda de prensa este viernes para hacer un balance de las actuaciones incluidas en la estrategia para fomentar el uso racional de los medicamentos y productos sanitarios en La Rioja.
Aparicio ha precisado que en La Rioja se dispensan a diario alrededor de 20.000 medicamentos a través de 158 oficinas de farmacia y 46 botiquines farmacéuticos.
Además, más de 1.300 riojanos tienen prescritos 15 o más medicamentos crónicos, «lo que refuerza la necesidad de actuar para mejorar la calidad y seguridad de la prescripción», ha dicho.
Por ello, el Servicio Riojano de Salud cuenta desde enero de 2025 con un equipo de farmacéuticas en Atención Primaria que ha revisado los tratamientos de cerca de 200 pacientes polimedicados.
Las patologías más prevalentes en los pacientes revisados están relacionadas con la hipertensión arterial, trastornos respiratorios, dislipemia, trastornos de salud mental, insuficiencia renal y cardíaca, o diabetes.
Respecto a las personas con tratamientos con benzodiacepinas, se ha detectado a más de 20.000 pacientes que toman estos ansiolíticos de forma prolongada, algo que «no es recomendable, ya que puede acarrear problemas de memoria, deterioro cognitivo, dependencia y un mayor riesgo de caídas o accidentes en personas mayores», ha indicado.
Serrano ha explicado que tras esta revisión, se han hecho ajustes en la duración de los tratamientos y se ha podido detectar interacciones farmacológicas y reacciones adversas en algunos pacientes.
Así, ha indicado, han podido constatar el uso inapropiado de medicamentos u otros que no son necesarios en el momento de actual de ese paciente.
En este sentido, ha puntualizado que el tratamiento prolongado con benzodiacepinas no solo hay que trabajarlo con los profesionales sanitarios, sino también con los pacientes, para evitar dependencia a este medicamento, que se suele prescribir para tratar la ansiedad o el insomnio «pero solo para episodios agudos, de entre 4 y 12 semanas».
Por otro lado, entre otras medidas desarrolladas en el último año, Aparicio ha detallado mejoras en los sistemas informáticos, que facilitan a los clínicos realizar una prescripción más segura y eficiente evitando una posible generación de recetas en exceso o la superación de las dosis máximas recomendadas.
De esta forma, se han conseguido ajustar más de 2.000 prescripciones mensuales a las necesidades reales de los pacientes.
Otra de las acciones que se han adoptado es la inclusión, en el sistema de receta electrónica, de medicamentos que se obtienen de otros países cuando existe un desabastecimiento a nivel nacional.
Asimismo, se ha desarrollado una herramienta informática que ha permitido identificar a más de 300 pacientes a los que se les podrían sustituir dos medicamentos para el control de los niveles de colesterol por uno combinado, reduciendo el número de tomas y mejorando así la adherencia al tratamiento.


