El pan se ha encarecido el 3,1 por ciento en el último año en La Rioja, la comunidad en la que más ha crecido el precio de este producto.
Los precios de los distintos alimentos suben y bajan de forma desigual según la comunidad, con diferencias que en los últimos 12 meses han llegado hasta los 31,5 puntos porcentuales que separan el incremento interanual del azúcar en un 3,7 por ciento en Canarias frente al descenso en un 27,8 por ciento en el País Vasco.
La situación se repite en todas las categorías de alimentos -las «rúbricas» que denomina el Instituto Nacional de Estadística (INE)- más en este caso del azúcar y menos en otras como el pan.
Según los datos difundidos esta semana por el INE, el índice de precios de consumo (IPC) bajó durante el pasado mes de julio en ocho comunidades autónomas, se mantuvo estable en tres y subió en seis, y en tasa anual, aunque creció en todos los territorios, las diferencias llegaron a 1,5 puntos -o un 75 por ciento- entre el alza del 3,5 por ciento en Baleares y el del 2,0 por ciento en Murcia.
En concreto los precios de los alimentos bajaron durante el mes de julio un 0,4 por ciento en el conjunto del país y se mantuvieron al alza un 2,7 por ciento en tasa interanual, con Baleares a la cabeza (4,0 por ciento), seguida de Castilla y León (3,5 por ciento) y País Vasco (3,3 por ciento).
Subidas cuatro veces mayores en algunos territorios
Las diferencias se acrecientan al observar al detalle los diferentes grupos de alimentos. Es el caso del azúcar, uno de los productos que más ha bajado de precio -un 19,7 por ciento en el conjunto del país- tras las subidas anteriores, pero también los de las patatas, la carne de ovino o los huevos.
Por ejemplo, en las «patatas y sus preparados» -según la «rúbrica» del INE-, el coste para el consumidor, que ha bajado una media de medio punto en España, se ha elevado un 5,9 por ciento en Baleares o un 3,2 por ciento en Navarra, mientras se ha reducido en diez comunidades, hasta un 9,2 por ciento en Cantabria o un 6,0 por ciento en Murcia.
La carne de ovino, que ha subido un 11,7 por ciento en España y solo ha bajado en Melilla (10,0 por ciento) y Ceuta (0,3 por ciento), se ha encarecido en un año un 19,0 por ciento en Galicia o un 17,2 por ciento en La Rioja, cuatro veces más que en Canarias (4,4 por ciento) y casi tres veces más que en Murcia 17,2 por ciento.
En el caso de los huevos, el precio se ha disparado en toda España, con una media del 18,3 por ciento que se ha superado de largo en Navarra (26,7 por ciento) o Extremadura (26,6 por ciento) y sin embargo se ha quedado en el 12,2 por ciento en Canarias.
Productos que se encarecen en unas comunidades y bajan en otras
Grandes diferencias existen también en otros productos como las legumbres y hortalizas frescas, que entre julio de 2024 y el mismo mes de este año han subido de precio un 8,4 por ciento de media, con un máximo del 13,0 por ciento en la Comunidad Valenciana, pero han bajado un 1,0 por ciento en La Rioja.
O en las frutas en conserva y frutos secos, que se han encarecido hasta un 12 por ciento en Cantabria mientras han bajado un 0,9 por ciento en Canarias, y en la carne de porcino, que ahora cuesta un 7,9 por ciento más en Cantabria que hace 12 meses y en cambio un 3,1 por ciento menos en Murcia.
El café, el cacao y las infusiones, uno de los epígrafes que más han subido, un 16,4 por ciento en el conjunto del Estado, han registrado un alza del 22,1 por ciento en Aragón, casi el doble que en Canarias (12,2 por ciento); las frutas frescas marcan una diferencia máxima entre el incremento del precio interanual en Extremadura (14,9 por ciento) y en Baleares (5,4 por ciento); y otro tanto ha ocurrido con la carne de vacuno, que ha subido un 20,7 por ciento en Extremadura frente a un 11,4 en Cataluña.
El aceite («y grasas», como lo engloba la estadística del INE), que se ha desplomado un 35,6 por ciento en 12 meses tras la carrera alcista anterior, lo ha hecho también con notables diferencias territoriales: un 39,3 por ciento menos en Castilla y León frente a un 30,5 por ciento menos en Baleares.
Incluso en el pan, uno de los productos con menos diferencias territoriales en su precio, se ha encarecido en 12 meses un 3,1 por ciento en La Rioja o un 2,8 por ciento en Baleares, en tanto que ha rebajado su coste un 1,9 por ciento en Cantabria, un 1,0 por ciento en Extremadura y un 0,5 por ciento en País Vasco.


