A falta de apenas un mes para el inicio de las fiestas de San Mateo, la ‘reapertura’ de uno de sus enclaves más concurridos depende de que la única oferta presentada para la gestión del antiguo ‘Espacio Peñas 2.0’ -ahora rebautizado como ‘Terraza de San Mateo’- se ajuste a los términos recogidos en el pliego.
El Ayuntamiento cerró el pasado jueves el plazo de recepción de ofertas para la explotación de la ‘Terraza de San Mateo’, con una única candidata a la gestión de este espacio en el Parque de la Ribera. Su nombre, por el momento, es un misterio que no se desvelará hasta la apertura del sobre de su candidatura por parte de la Mesa de Contratación. Un trámite que, según explican fuentes municipales, no tiene una fecha fijada en el calendario: las reuniones del organismo se suelen producir todos los miércoles, aunque se puede convocar una cita extraordinaria en cualquier otra jornada.
Los condicionantes para la explotación del redefinido ‘Espacio Peñas 2.0’ han resultado -vista la ausencia de varias ofertas entre las que elegir- poco atractivas para las empresas del sector. Ni siquiera la ampliación del plazo inicialmente establecido -alegando «problemas informáticos» en la Plataforma de Contratación- ha animado a las promotoras a presentar sus propuestas para gestionar un un espacio que ya el pasado año permaneció clausurado tras los continuos retrasos del Consistorio en las negociaciones con las peñas y las empresas interesadas.
Cabe recordar que el Ayuntamiento anunció el pasado mes de abril el lanzamiento de ‘La Terraza de San Mateo’ como un espacio en el Parque de la Ribera «gestionado por una empresa privada, que programará una variada oferta musical y cultural, de acceso gratuito y que se desarrollará desde mediodía hasta la una de la madrugada».

Foto: Facebook Espacio Peñas 2.0
Los vaivenes de la licitación
En aquel momento, los concejales de Promoción de la Ciudad (Miguel Sainz) y Festejos (Laura Lázaro) presentaron la nueva iniciativa como un entorno «que pretende aglutinar a las peñas, las casas regionales y las asociaciones de vecinos, incluyendo conciertos con un aforo máximo de 8.000 espectadores». En cambio, el pasado 23 de julio, al aterrizar esa voluntad al plano de la licitación, ambos matizaron que el aforo final quedará reducido a 5.000 espectadores (esto es, un 37,5 por ciento inferior al anunciado en abril).
No fue aquella la única contradicción de los ediles respecto a lo anunciado en abril, pues aunque en primera instancia se aseguró que el Consistorio no patrocinaría o programaría nada en el espacio, la documentación elevada a la Plataforma de Contratación reflejaba que «el Ayuntamiento de Logroño se reserva la posibilidad de proponer al concesionario la realización de hasta dos conciertos o eventos propios gratuitos dentro de la programación del recinto durante las fiestas. Estos conciertos propios del Ayuntamiento (por ejemplo, actuaciones de grupos contratados directamente por el Consistorio) serán coordinados con el concesionario para su correcta integración en el calendario y uso del escenario».
Y además de eso, aunque el canon anual por la gestión de este entorno iba a ser de 5.000 euros, la concesión se establece en última instancia con una duración inicial de dos años, prorrogable por otros dos, y el canon mínimo que deberá abonar finalmente el adjudicatario al Ayuntamiento será de 4.000 euros anuales.
La licitación de este ‘nuevo Espacio Peñas’ abre la posibilidad a que el concesionario organizase en este entorno conciertos de pago, cuyas entradas no podrían superar los 25 euros, al tiempo que imponía la organización de un mínimo de tres conciertos principales con artistas de «relevancia nacional o regional», tres sesiones de DJs o verbenas nocturnas y cinco actividades infantiles o familiares gratuitas, que se celebrarán a partir de las cinco de la tarde horas.
Asimismo, establece que el recinto contará con casetas y barras para la venta de comida y bebida, cuyos precios máximos han sido regulados. Una caña de cerveza costará como máximo 3 euros, medio litro de riojalibre ascenderá a 4,5 euros y un cubatita para alegrar el cuerpo costará 8 euros.

Así las cosas, con un único candidato a la vista, el Ayuntamiento confía en que la oferta se ajuste a los términos establecidos en el pliego. De lo contrario, tendrá que recurrir a una solución de urgencia para que las principales fiestas de la capital riojana no se celebren por segundo año consecutivo sin uno de los entornos que congregan a más público y que, además, había contribuido a elevar una oferta musical ya de por sí cuestionada San Mateo tras San Mateo.


