Subir a Valdezcaray ya no será una sorpresa ni para los que van por sensaciones. Aunque sí seguirá siendo un desafío. El puerto riojano y su hermano, el Alto de la Demanda, estrenan nueva señalización específica para ciclistas que avisa, sin piedad, del desnivel, la distancia, la altitud y cada uno de los tramos que quedan hasta la cima. Una información que puede motivar, o desmoralizar, a quienes se atreven a conquistar estas míticas subidas riojanas.
Esta actuación, cofinanciada por el Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento de Ezcaray, se ha instalado justo a tiempo para la llegada de la Vuelta a España, cuya etapa 9, prevista para este domingo 31 de agosto, terminará precisamente en Valdezcaray. La idea no es nueva: ya el año pasado se probó con gran éxito en el puerto de Moncalvillo, también con motivo del paso de la ronda ciclista.

Los paneles informativos se han colocado al inicio y final de cada subida e incluyen un gráfico del desnivel total, pendiente media y máxima, y altitud en los puntos clave. En Valdezcaray, los ciclistas encontrarán información cada kilómetro; en el Alto de la Demanda, cada dos, para respetar criterios medioambientales.
Quienes han subido estas cimas saben lo que duele cada pedalada final. Ahora, con los datos tan claros, cada cartel será casi un psicólogo —o un castigo— en el camino. Y para los más técnicos, será un incentivo más para medir esfuerzos, guardar fuerzas o lanzarse al ataque.
Con este impulso, el Ejecutivo riojano quiere extender la señalización a otros puertos frecuentados por ciclistas en la región, consolidando así a La Rioja como un destino de referencia para el ciclismo de montaña y de carretera. Porque aunque la información no alivie el esfuerzo, sí mejora la experiencia. Y en Valdezcaray, eso significa mucho.


