Quique Dacosta presume de haber creado el primer paisaje comestible. Y al mismo tiempo que su mejor plato es sencillamente cocer la gamba roja con la precisión que requiere. Entre una y otra cosa, hay vida de estudio, de observación, de conversaciones, de cocina… Por eso es una de las referencias de la cocina española a nivel internacional, y ha explicado este sábado en Ezcaray muchas cosas que han permitido saber cómo piensan la gastronomía las estrellas Michelin.

Ricard Camarena.
Y eso que en Ezcaray, uno de sus protagonistas vive y siente esta localidad. Pero cuando juntas a muchos de ellos bajo una modesta carpa, una localidad puede alucinar con el conocimiento que se requiere para cocer una gamba roja perfectamente o para hacer, como Francis Paniego, una merluza Marta que es patrimonio nacional.

Susi Díaz.
De ahí que la chef Susi Díaz hable de los modestos escabeches y la audiencia de MAMA suspire por la herencia familiar de una receta que ella ha elevado al firmamento. La alta cocina no es puro postureo. Es logística, creatividad, recuerdo, estudio, ciencia… es sabor, olor, texturas, técnica. Y con MAMA, la cultura gastronómica de Ezcaray, y por tanto de La Rioja, se eleva para quien decide escuchar todo lo que durante estos días se está contando en esta pequeña localidad.

Francis Paniego.
Ricard Camarena sabe cómo desde la cocina del aprovechamiento, la sociedad puede ser algo mejor, y no perder sabor. Porque cree en esta idea, como el resto de los ponentes creen en la suya, desde el respeto al producto y la precisión en lo que se emplata. Y Francis Paniego ha convertido Ezcaray en un foro de debate culinario, rodeado de buenos amigos valencianos que cocinan de mil amores, como les enseñaros sus madres. Y se puede ver -y probar- una ventresca de atún con año y medio de maceración que Quique Dacosta han explicado para sorpresa de todos.

Vicente Patiño. EFE/ Raquel Manzanares
La mejor cocina se explica y así se entiende mejor, sin olvidar la necesidad de sacarla a la calle para que el asunto se convierta en una fiesta. De ahí que se haya preparado una paella popular para mil raciones. Y con un poco de buen folklore riojano y valenciano, Ezcaray esté pasando un fin de semana de puro sabor veraniego.
MAMA gira en torno a sus ponencias, pero es mucho más, como han comprobado los miles de visitantes que han llenado las calles de Ezcaray este sábado, en la segunda de las tres jornadas de «Mama».
Música, de la mano de bandas valencianas y riojanas, un mercado de artesanía, un taller para aprender a hacer la «verdadera» paella valenciana y una degustación solidaria, para 900 comensales destinada a los damnificados de la dana son algunas de las propuestas de «Mama» en este fin de semana.


