Solo hay una forma de recibir a la gente. Y esa es como se estila en La Rioja: poniendo mucha piel, máxima cercanía, y todo el cariño del mundo. Y es así como ha arrancado la segunda edición del Festival MAMA. Porque si algo ha quedado claro es que este evento va de gastronomía, de esa que en este pueblo se escribe en femenino plural: con Marisa y Vicenta, madres, guisanderas, referentes… Ellas son la gastronomía riojana escrita con la honestidad de las madres. Pusieron los pilares, y la foto que ha conseguido la familia Paniego -promotora de esta idea- es ya historia en la culinaria riojana. Se ha podido constatar en la inauguración de este Festival que en Ezcaray primero cocinaron las madres, las mujeres, y lo siguen haciendo, a veces en silencio, como solo saben hacer las grandes madres.

Todas las mujeres cocineras que han cocinado o cocinan en bares y restaurantes de la localidad.
«Cuando el tiempo pasa debes quedarte con lo esencial. Y esa es Marisa Sánchez», ha indicado Gonzalo Capellán, presidente del Gobierno de La Rioja. En la esencia se enclava este Festival MAMA, «la palabra más emotiva que existe». La gran dama de la cocina española, Marisa, «cuarta generación de una saga de grandes cocineras que vienen guisando hasta donde alcanza la memoria», ha remarcado Capellán.
Primera ponencia, en femenino
Y lo mejor es que madres culinarias hay más de una. Porque los recuerdos de esa gastronomía de la infancia se entremezclan y las madres de Begoña Rodrigo, de Alejandra Herrador, de Vicky Sevilla o de Susi Díaz… chefs de prestigio nacional han relatado durante la ponencia de inauguración del Festival MAMA que ha comenzado este viernes en Ezcaray sus respectivas experiencias de cómo sus abuelas y madres fueron la inspiración necesaria para poner en marcha un esfuerzo vital que ahora las tiene como responsables de unas cocinas premiadas en todas las guías gastronómicas.
Ha sido la puesta de largo perfecta para esta segunda edición de este evento gastronómico que concluirá este domingo, en donde la familia Echapresto poner toda la carne en el asador para convertir a su pueblo en referencia nacional de la mejor culinaria. Durante estos tres próximos días se va a hablar mucho de cocina, de origen, de mujeres, de madres, de profesionales… y se va a celebrar la gastronomía, con el producto local y la presencia imponente de los mejores chefs valencianos y riojanos que se van a unir para deleitar a los participantes.

Susi Díaz, Begoña Rodrigo, Vicky Sevilla y Alejandra Herrador, en la primera ponencia del Festival MAMA.
Durante tres intensas jornadas, el recinto de San Felipe y la Plaza de la Verdura se convertirán en escenarios de una gran fiesta de la cocina tradicional en continua revisión. Una constelación de diecisiete estrellas Michelin —repartidas entre La Rioja y la Comunidad Valenciana, comunidad invitada este año— ofrece desde este viernes y hasta el domingo ponencias, degustaciones, talleres y una cena homenaje -el sábado-, entre otras actividades. Desde Quique Dacosta hasta Ricard Camarena, pasando por Vicky Sevilla o Paco Torreblanca, los sabores del Mediterráneo se fusionarán con los productos y fogones riojanos en un camino de doble sentido y una misma dirección hacia la innovación a través de la tradición.
En esta fiesta también hay espacio para la solidaridad. El sábado por la tarde, en el entorno de la iglesia, se servirá una paella gigante para 500 personas (10 euros). La recaudación se destinará a apoyar a las zonas de la Comunidad Valenciana afectadas por la DANA que azotó parte de esta región en octubre pasado. Una manera de transformar el gusto en ayuda, y de tender puentes entre comunidades a través del arroz, el vino y la generosidad.


