Un casco, unos guantes y ropa que cubra el cuerpo. Y, sobre todo, un freno. Esos son los requisitos para participar en la carrera de Autos Locos que un año más ha vuelto a las cuestas de Daroca de Rioja, y ya van tres ediciones.

Los bólidos de 18 participantes descendieron este sábado por un recorrido de algo más de 400 metros con 65 metros de desnivel y una inclinación de entre el 12 y el 14 por ciento. Adrenalina pura sobre ruedas y sin motor. ¡Toda una aventura!
Además, durante la carrera se celebró una degustación para los participantes y asistentes a este evento que ya es una cita indispensable en el municipio.


