La Guardia Civil detuvo el pasado martes a uno de los conductores del autobús PLM (que conecta Pamplona y Madrid) por presunta conducción temeraria, después de que varios pasajeros del vehículo alertaran de sus extrañas maniobras pasado Burgos.
Según explican a NueveCuatroUno desde la compañía riojana, en Burgos se produjo el habitual cambio de conductores, tal y como establece la norma. Fue el propio chófer que iniciaba su descanso el que llamó la atención a su compañero después de algunas «maniobras extrañas» y puso estos hechos en conocimiento de la empresa, que ordenó al conductor ‘titular’ que abandonara el volante.
Este se negó en rotundo y -fruto de la vehemencia de la discusión entre ambos profesionales- varios pasajeros optaron por llamar a la Guardia Civil, que detuvo el autobús a la altura de San Agustín de Guadalix poco antes de las once de la mañana. Los agentes detuvieron al segundo de los conductores y le sometieron a un control de alcoholemia, que arrojó un resultado negativo. De hecho, los autobuses PLM están equipados con un sistema que impide el arranque del vehículo si el conductor ha ingerido alcohol.
Según explican varios pasajeros al diario El Mundo, el conductor detenido «no mostraba signos de embriaguez, pero se notaba que no estaba bien». Y relatan las maniobras que pusieron en alerta al chófer ‘titular’: «Empezó a dar volantazos y a conducir muy mal, con cambios de carril constantes y maniobras bruscas que hicieron que otros coches le pitaran».
Además de detener al conductor por presunta conducción temeraria, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil contactó con la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid para que verificara que el vehículo se encontraba en condiciones de proseguir con el viaje, como así fue.
Este autobús y otro que movilizó la compañía riojana desde Logroño retomaron el trayecto a las 12:15 horas, con destino a la capital de España y la T4 del Aeropuerto de Barajas-Adolfo Suárez, que se completó sin nuevas incidencias.
Tras formalizar el atestado con la Guardia Civil, el conductor detenido regresó esa misma noche a su domicilio en Pamplona y al día siguiente la compañía de transportes le citó en sus oficinas para «recabar su versión de lo ocurrido y abrirle expediente por conducción temeraria, no atender los avisos de su compañero y de la empresa, a través de este».


