La consejera de Salud del Gobierno de La Rioja, se ha referido este martes al cierre de camas en los centros hospitalarios, denunciado por sindicatos, y ha considerado que es «una noticia recurrente del verano» que se produce «por el derecho a vacaciones y sobre todo porque se rechazan intervenciones en periodo vacacional y se gestiona de la mejor manera posible».
Es algo que se gestiona en todos los servicios públicos de salud, ha dicho, y también ha negado que exista un colapso del servicio de urgencias «porque lo que ocurre es un pico de atenciones» con 413, «que es normal cada lunes y a lo que se ha sumado la ola de calor».
«Auténtico caos»
Este mismo martes, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha vuelto a denunciar la «insoportable e inhumana» situación de los centros sanitarios por temperaturas extremas y el «auténtico caos» que se está viviendo en las urgencias del Hospital San Pedro de Logroño. «La sanidad riojana está a la deriva y los dirigentes de esta consejería dan la callada por respuesta o dicen que son problemas puntuales de un despacho concreto, palabras que caen por su propio peso y basadas en hechos», subraya la organización sindical.
La CSIF asegura que a las 12 horas de este martes «una ambulancia lleva 30 minutos esperando con un paciente dentro porque está todo absolutamente desbordado». «Los boxes llenos con 15 pacientes, la observación al completo con 21 pacientes, Prehospitalización completa con 18. La zona conocida como ‘toriles’ que se abre en momentos presión, cuenta con 6 de las 8 camas disponibles ocupadas. 60 personas en consulta, 7 en pediatría y 41 pacientes esperando cama para ser hospitalizados, uno de los cuales lleva desde el pasado viernes 28 de junio a la 19:15 horas», apunta la central sindical.
Estas cifras «son escalofriantes y propias de una sanidad de países tercermundistas y ante esta situación no se pone remedio ya que la Consejería lo considera situaciones puntuales», lamenta.
Por ello, CSIF exige a la consejera que «dé la cara y de una vez por todas reconozca los problemas, tanto de infraestructuras obsoletas que hacen imposible desarrollar el trabajo en condiciones adecuadas, como de la falta de personal que provoca que los ciudadanos riojanos no dispongan de una calidad asistencial al nivel de los elevados impuestos que pagan».


