La Guardia Civil ha desarticulado una red criminal especializada en estafas a personas mayores en el marco de la operación “Colddoor”. El cabecilla del grupo, un hombre de 45 años con domicilio en Logroño, fue detenido el pasado 17 de junio en la localidad gallega de O Porriño. La trama operaba desde una empresa con sede social en La Rioja, a través de la cual se orquestaban ventas domiciliarias fraudulentas a personas mayores en situación de vulnerabilidad.
El arrestado, con antecedentes penales por delitos similares, lideraba una organización que seleccionaba víctimas -mayores que vivían solas- a las que se les ofrecían productos “terapéuticos” de escaso valor a precios inflados de hasta 3.500 euros, junto con sistemas de financiación abusivos. Se trataba de un sistema bien estructurado con sedes y delegaciones en varias comunidades, incluyendo Galicia, Cataluña, Asturias y La Rioja.
El grupo utilizaba como base legal una sociedad inscrita en La Rioja, ya declarada insolvente por un juzgado social de Vigo, desde donde se dirigía la operativa administrativa y comercial.
Un sistema de fraude sofisticado
La organización contaba con equipos de comerciales formados para convencer a los ancianos mediante un guion preparado. La entrada en los domicilios se conseguía con el pretexto de entregar un obsequio gratuito, como una crema o un masajeador. Posteriormente, se les ofrecía la compra de productos a precios desorbitados con falsas promociones y se les hacía firmar contratos de financiación, en muchos casos sin informarles adecuadamente o incluso cobrándoles en efectivo sin dejar rastro documental.
Además, la red maquillaba operaciones fiscales utilizando enciclopedias o libros descatalogados como “regalos” facturados con un IVA reducido del 4 por ciento. Se detectaron también refinanciaciones sucesivas con datos falsos, lo que generaba que las víctimas llegaran a tener hasta cuatro préstamos simultáneos.
La investigación también ha alcanzado a sociedades financieras con sede en Asturias y Cataluña, acusadas de colaborar con la trama mediante contratos sin transparencia y sin cumplir los requisitos legales básicos. La Fiscalía de Consumo de Pontevedra ha considerado estas empresas como partícipes indirectos en el fraude, al omitir deliberadamente la información esencial sobre los productos y los créditos.
En el momento de su detención, al responsable de la empresa se le incautó un vehículo de alta gama a nombre de la sociedad, 1.500 euros en efectivo, documentación mercantil, un ordenador portátil y un disco de memoria con información clave para la investigación.
El caso está siendo instruido por el Juzgado de Instrucción Nº 4 de Vigo, con la colaboración de la Fiscalía de Consumo de Pontevedra, y continúa abierto, sin descartar nuevas detenciones o ramificaciones del fraude en otras comunidades.


