Comisiones Obreras (CCOO) ha presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo debido a las elevadas temperaturas registradas en el Centro de Salud Mental de Albelda, que están afectando tanto a las personas residentes como a los trabajadores del centro.
En los últimos días, las temperaturas en diversas dependencias del centro han superado los 37 grados, cifras que incumplen claramente los límites establecidos en el Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, relativo a las disposiciones mínimas de seguridad y salud en el trabajo. Esta situación pone en riesgo la salud y el bienestar tanto del personal como de los residentes, generando condiciones laborales y de vida inadecuadas.
El pasado 19 de junio, durante una reunión con el Comité de Seguridad y Salud del Servicio Riojano de Salud, se nos aseguró que la enfriadora del centro sería reparada ese mismo día para paliar esta problemática. Sin embargo, a fecha de hoy, dicho compromiso no ha sido cumplido, prolongando así la situación de riesgo térmico.
CCOO exige una actuación urgente para garantizar unas condiciones laborales y asistenciales dignas, que respeten la normativa vigente y protejan la salud de todas las personas implicadas en el centro.
«Existe un problema estructural en el edificio»
Por su parte, el Gobierno de La Rioja ha reconocido su preocupación por cómo afectan las altas temperaturas al Centro de Salud Mental de Albelda de Iregua y, aunque trabaja en una solución, «también existe un problema estructural en el edificio que complica la situación».
Así lo ha explicado el gerente del Servicio Riojano de Salud (SERIS), Luis Ángel González, después de las denuncias de diferentes organizaciones sindicales de las elevadas temperaturas alcanzadas en los últimos días en el interior de ese edificio.
«Lo vamos a solventar, ya se trabaja en ello», ha explicado González, que ha agradecido la disposición de los trabajadores de mantenimiento del SERIS para atender esta situación.
Además, ha asegurado que el sistema de frío del edificio funciona «pero hay un problema estructural y no hay capacidad para bajar la temperatura en algunas zonas, sobre todo donde hay una cristalera expuesta al sol».
Por eso se intenta garantizar frío en la medida de lo posible con equipos portátiles, ha afirmado y ha asegurado que en las mediciones hechas el en fin de semana las temperaturas interiores no llegaron a los umbrales denunciados por los sindicatos.
Además están intentado reorganizar los espacios en los que están los residentes para evitar que pasen tiempo en las zonas en donde sube más la temperatura.
En cualquier caso «serían necesarias medidas estructurales, pero eso lleva su tiempo», ha dicho González, quien ha asegurado que respecto a quejas similares en otros centros, en el Siete Infantes de Lara «ya se ha solucionado», en Murillo «hay problemas con los sistemas de refrigeración» y en el CARPA «se está a la espera de que llegue una pieza» de esos sistemas.
Además, ha concluido, se ha determinado que los servicios de mantenimiento realicen antes del invierno y del verano «un arranque preventivo» de la calefacción y la refrigeración, respectivamente, para comprobar su funcionamiento «pero la realidad es que son muchas infraestructuras, tienen años y siempre pueden surgir incidencias».


