En las colinas onduladas que rodean Logroño, donde los viñedos se extienden como pinceladas vivas sobre el paisaje riojano, se esconde un lugar donde el vino no solo se cata, sino que se siente. Porque se escucha, se contempla, se entiende. En Campo Viejo, una de las bodegas más innovadoras y reconocidas del mundo, el enoturismo se convierte en arte con mayúsculas. Y su nueva experiencia lo deja claro desde el nombre: ‘Art & Pasión’.
‘Art & Pasión’ no es una visita cualquiera. Es una invitación a descubrir el alma de Campo Viejo a través de un recorrido de 90 minutos donde la pasión por el vino se traduce en arte contemporáneo, arquitectura sostenible y experiencias sensoriales que transforman la percepción del vino.

El viaje comienza entre viñedos, continúa bajo tierra -en una de las bodegas más impresionantes del país por su diseño integrado en el paisaje- y culmina en espacios únicos como el Colour Lab, premiado internacionalmente por su innovación. Allí, la cata multisensorial desafía nuestros sentidos: luces, sonidos y aromas se funden con los matices del vino, provocando nuevas emociones con cada sorbo.
Una de las grandes protagonistas de Art & Pasión es la artista gallega Carlota Pereiro, cuya intervención artística recorre varios espacios de la bodega. Su universo colorista y envolvente, con lienzos suspendidos, esculturas móviles y tótems, convierte el recorrido en una obra de arte viva. Su interpretación del vino como acto de «compartir, generar y celebrar» da forma a un espacio donde el arte no decora, sino que se respira.
Pereiro también firma la etiqueta del Campo Viejo Reserva 2018 Pasión Edición Limitada, uno de los vinos que se degustan durante la experiencia. Este tinto vibrante, con notas de cereza, ciruela negra y mora madura, es reflejo de la filosofía de la bodega: vinos expresivos, versátiles, con carácter.

Más que una cata, un manifiesto artístico
Durante la experiencia, los visitantes también catan el Campo Viejo Blanco Reserva, una de las últimas apuestas de la casa, acompañado de jamón ibérico. Pero la cata va más allá del paladar. En la Sala Pasión, decorada por el colectivo Boamistura, y ante el mural de Louis Lambert (3ttman), se comprende que en Campo Viejo el vino se expresa también en colores, texturas y formas.
Cada sala, cada rincón, está diseñado para sorprender y emocionar. El visitante se convierte en parte activa de una narrativa donde el vino es tanto contenido como continente. Es, en definitiva, una declaración de intenciones: Campo Viejo no solo elabora vinos, crea experiencias.

Campo Viejo, el arte de innovar desde la tierra
Desde su fundación en 1959, Campo Viejo ha sabido conjugar tradición e innovación, convirtiéndose en referente de la DOCa. Rioja y exportando su visión a más de 60 países. La bodega, parcialmente construida bajo tierra por el arquitecto Ignacio Quemada, es un ejemplo de sostenibilidad y respeto al territorio. Aquí, la pasión no es solo una palabra: es el motor de todo lo que hacen.
Art & Pasión es su última creación. Una experiencia pensada para quienes buscan algo más que una visita a una bodega. Para quienes entienden que el vino, como el arte, se vive mejor con todos los sentidos.


