El gran juego de las eralas de Álvaro y Pablo Lumbreras han protagonizado la segunda semifinal del Bolsín Taurino de La Rioja, celebrada en Villamediana de Iregua este sábado. Prontitud, ritmo, fijeza, recorrido y duración, bajo el denominador común de la casta, fueron las principales virtudes que aunaron los animales de los hermanos Lumbreras, permitiendo así el lucimiento de los novilleros actuantes. Las cuatro y cinco entradas de cada una de las eralas al caballo de picar puso también de manifiesto la bravura, el fondo y la entrega del interesante encierro.
Así las cosas, lo más destacado llegó por parte del sevillano Manuel Luque ‘El Exquisito’, quien dejó patente el buen gusto y las interesantes maneras que atesora. Lo mejor de la entonada actuación de ‘El Exquisito’ llegó al natural en un entonado trasteo en el que el sevillano llegó a torear a placer.
La profundidad y la hondura de las embestidas de la erala corrida en cuarto lugar fueron aprovechadas por el salmantino Noel García en una faena en la que se alcanzaron momentos de gran temple y rotundidad.

La técnica y el aplomo fueron las cartas mostradas por el colombiano Cristian Restrepo en un trasteo firme, asentado y también medido, aunque sin llegar del todo a los tendidos. Peor suerte corrió el salmantino Diego Mateos, que se las vio con el único lunar, por mansa y deslucida, de la importante novillada de la familia Lumbreras. El lucimiento de Mateos resultó imposible.
Cerró la tarde David Gutiérrez, natural de Badajoz, cuyas virtudes fueron la colocación y el mando. Le faltó, quizás, imprimir mayor temple y sosiego a su labor.
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