El duelo es una de las experiencias más complejas por las que pasamos los seres humanos y el reto se agudiza cuando tenemos que ayudar a los más pequeños a entender y gestionar sus sentimientos tras una pérdida. Hablar de la muerte sigue siendo uno de los grandes retos de nuestra sociedad. Es un tema que, por pudor o por miedo, se evita con frecuencia, a pesar de que, tarde o temprano, todos –pequeños y mayores– debemos enfrentarnos a una pérdida.
Marta Muñoz, maestra de pedagogía terapéutica, ha decidido abrir ese melón a través de la literatura infantil con su primer cuento: ‘Nunca pierdas de vista al colibrí’, un relato sensible que aborda el duelo desde los ojos de un niño. Así lo ha explicado en el tercer episodio del podcast de NueveCuatroUno, ‘Mentes Abiertas’ (disponible en Ivoox, Spotify y Apple Podcast).
Muñoz, que trabaja con alumnado con discapacidad, dificultades de aprendizaje y altas capacidades, conoce de cerca el impacto emocional que provoca la muerte de un ser querido. «Hay temas difíciles de tratar, pero a través de una historia, los niños se abren más, se expresan mejor… incluso los adultos encontramos por ahí una vía».
En este caso, el cuento narra la historia de Lucio, un niño que atraviesa un proceso de duelo y que, a lo largo de su camino, recibe la ayuda simbólica de un colibrí. «En la cultura maya, el colibrí es un animal sagrado, un mensajero entre los vivos y los muertos. En este cuento representa una especie de guía en un proceso tan complejo como es el del duelo», explica la autora. El objetivo, más que ofrecer respuestas, que también, es acompañar. «Cada persona tiene su manera de transitar el duelo. No hay un manual. Lo importante es entender que no es un proceso lineal».
En su caso, Marta vivió en primera persona una pérdida significativa. «Lo más difícil fue adaptarme a la nueva realidad. De repente, tu rutina diaria desaparece y tienes que reconstruirte. Una vez que te adaptas, empiezas a caminar otra vez», confiesa. Aquella experiencia le llevó a replantearse cómo acompañar también a sus alumnos en situaciones similares. «Un cuento a tiempo puede ser la llave perfecta para expresar lo que sienten los niños».
El germen del libro surgió durante un viaje que realizó la autora a México, donde pequeñas anécdotas y simbolismos le hicieron conectar con la idea de transformar su vivencia personal en una historia que pudiera ayudar a otros. «Al principio solo apuntaba ideas, sin darle mucha forma. Pero al volver, lo escribí entero», cuenta. El impulso definitivo para enviar el texto a una editorial fue una conversación con uno de sus alumnos. «Se lo conté y entendió todo. Me sorprendió tanto su sensibilidad que pensé: quizás sí puede ser útil para más personas».

Aunque se presenta como un cuento infantil, ‘Nunca pierdas de vista el colibrí’ está pensado para todas las edades’. «No sabría decir para qué edad es, porque cada lector puede sacar su propio sentido. Incluso hay adultos que se emocionan al leerlo».
Para Muñoz, lo esencial en estos casos es no subestimar la capacidad de comprensión de los niños. «Según su etapa de desarrollo, hacen muchas preguntas, se angustian… Sin embargo son ellos mismos los que nos van guiando. Lo importante es no ocultarles la verdad ni disfrazarla con metáforas como ‘se ha ido de viaje’. Hay que hablar con honestidad y con delicadeza».
El cuento tendrá su presentación oficial este jueves en la Biblioteca Rafael Azcona de Logroño a las 18 horas. De momento, ya puede encargarse en librerías bajo pedido y promete no dejar indiferente a nadie. «Es una historia triste, sí, pero también tiene luz. Hay un momento clave en el que el protagonista empieza a recordar bonito. Cuando los recuerdos ya no duelen tanto, cuando son dulces, es que estás avanzando. Ese es el mensaje de fondo: que se puede salir del duelo, aunque no se vuelva igual que antes».
Sobre cómo acompañar a alguien en duelo, Muñoz lo tiene claro: “Escuchar y estar. No siempre hay que decir algo. A veces el silencio bien entendido es más terapéutico que cualquier palabra. No hay que meter prisa. El duelo no tiene tiempos cerrados. Cada uno tiene su ritmo. Se trata de acompañar, no de empujar».

Para familias y docentes que no saben cómo abordar el tema con los niños, Marta aconseja «tirar de cuentos como este. Hablar desde la verdad, con respeto, y buscar momentos adecuados. No se trata de forzar, sino de dar espacio para que surjan emociones y poder nombrarlas».
En definitiva, ‘Nunca pierdas de vista el colibrí’ no es solo un cuento. Es una herramienta, un refugio y una invitación a mirar de frente una de las experiencias más universales y más silenciadas de la vida: la muerte.

Mentes Abiertas, un podcast de NueveCuatroUno que cuenta con el patrocinio del Gobierno de La Rioja y la colaboración de Caja Rural de Navarra y la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).


