El presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, ha resaltado este jueves el valor patrimonial de la presa de La Retorna, cuyo autor, el ingeniero Carlos Fernández Casado, supo integrar en la naturaleza entre los ríos Najerilla y Brieva, por lo que su demolición supondría «un atentado al paisaje».
Capellán ha intervenido en Madrid en la jornada ‘Salvar el Patrimonio Hidráulico Español’, organizada por el Instituto de Ingeniería de España, la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, la Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos y el Foro Agua, Alimentos y Sostenibilidad (FAAS).
También ha participado Lucía Fernández Muñoz, ingeniera de Caminos y nieta de Carlos Fernández Casado, quien ha repasado la biografía personal y la trayectoria profesional de su abuelo, con motivo del 120 aniversario de su nacimiento.
La Retorna, ubicada entre los municipios riojanos de Ventrosa, Brieva y Anguiano, está en riesgo de desaparecer tras una sentencia del Tribunal Superior de Aragón, que obliga a que el cauce del río Najerilla (incluido en la Confederación Hidrográfica del Ebro) sea restaurado una vez concluida la concesión de 75 años de esta presa.
El pasado 13 de marzo, el pleno del Parlamento de La Rioja acordó una proposición no de ley para instar al Ejecutivo regional a pedir al Gobierno de España que declare de manera urgente La Retorna Bien de Interés Cultural (BIC) y que se mantenga, ya que suministra energía limpia a unos 4.000 hogares de la zona.
Sensibilidad por la naturaleza
Fernández Casado (Logroño, 1905-Madrid, 1988) demostró con obras como La Retorna su «sensibilidad y respeto por la naturaleza, porque este conjunto hidráulico se integró en el medio natural de esa zona y forma parte del paisaje desde 1940», ha subrayado el presidente del Ejecutivo riojano. Ha recalcado que «las obras hidráulicas que atesora este país son un legado y un patrimonio cultural indiscutible que hay que defender y preservar entre todos, desde la sociedad civil, hasta la política».
Por ello, ha abogado por «sensibilizar» para identificar el patrimonio histórico artículo con el patrimonio cultura, que ha propuesto extender «este tipo de obras icónicas que han marcado de la ingeniería pública española».
El conjunto hidráulico de La Retorna -que cuenta con dos acueductos, la presa y un puente de acceso a la central- también potencia la sostenibilidad, porque aún produce energía renovable energía aprovechando la fuerza del agua, ha recordado. En este sentido, ha descartado su destrucción, porque las propias empresas concesionarias han pedido que se vuelva a sacar la concesión.
Ingeniero con 19 años
Por su parte, la nieta de Carlos Fernández Casado ha subrayado que La Retorna es un salto hidroeléctrico que puede seguir en funcionamiento como generador de energía limpia y ha rechazado su derribo, por el «valor» de las obras de ingeniería que lo componen. «Como decía don Carlos, para ser ingeniero con mayúsculas, además de hacer ingeniería, había que estudiar y pensar sobre el significado de una obra, su historia, la trascendencia para el hombre y su relación con la naturaleza», ha relatado.
Hijo de militar, vivió en Logroño hasta los 11 años, cuando la familia se trasladó a Madrid, donde acabó los estudios en la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos con apenas 19 años. En París se formó como ingeniero de telecomunicaciones y después se fue a Granada como primer destino laboral.
Su nieta ha destacado su extensa formación técnica e intelectual, ya que estudió Filosofía, fue catedrático en la Escuela de Ingenieros; también fue alumno de José Ortega y Gasset y Xavier Zubiri; y en su época en Granada coincidió con el intelectual Fernando de los Ríos y con el poeta Federico García Lorca.
Entre las numerosas obras proyectadas por su oficina o colaboradores, destaca el edificio de Torres Blancas (1964) y la torre del Banco de Bilbao ambos en Madrid (1978), la colección de pasos superiores de la Autopista A-6 en Madrid (1966) y el puente atirantado Sancho el Mayor en Castejón (Navarra) (1978), entre otros.


