Marida ya ha abierto sus puertas. Es un nuevo espacio gastronómico que recibe visitante en la calle Gil de Gárate. Ocupa concretamente el espacio dejado por La Carbonera. Tras una pertinente reforma, Marida apuesta por raciones y tapas variadas y diversas en la que cualquier gusto sea atendido adecuadamente.
Se presenta el visitante como un espacio versátil, con mesas altas que reciben a los clientes, una barra con pinchos a continuación, y algunas mesas al fondo, recordando la estructura del ya desaparecido La Carbonera.

Con una buena selección de vinos, Marida es un lugar en el que comprender mejor estos caldos a través de la gastronomía. Para ello presenta raciones, tapas frías y tapas calientes. En la carta aparece la tortilla de Dori, las croquetas de chuleta, los mejillones en salsa marinera o la merluza en adobo frita. Hay callos y morros, callas de bacalao, carrilleras de cerdo o el brazuelo de cordero lechal.
En tapas frías encontramos la escalivada, la papada ibérica, caviar y lima, o la anchoa ahumada. En tapas calientes, foie a la plancha, falsa viera, carrilleras de cerdo, brazuelo de cordero glaseado o la brocheta de rape y merluza.

Marida ya ocupa su espacio en la calle Gil de Gárate, una zona que sigue ganando locales gastronómicos por los que darse una vuelta para salir de la rutina del casco antiguo de la capital.


