Vox afronta su primera gran crisis institucional desde que en el año 2023 irrumpiera con dos concejalas en el Ayuntamiento de Logroño y dos diputados en el Parlamento de La Rioja (el PP obtuvo sendas mayorías absolutas). ¿La razón? Un desvío de 60.000 euros que habría salido desde el grupo municipal del Consistorio con destino a las arcas nacionales del partido. ¿La consecuencia? El cese fulminante de Ricardo Palacios, secretario del grupo, tras negarse a firmar ese movimiento financiero.
En las cuentas municipales del partido se justifica bajo el concepto ‘consultoría externa varia’, un concepto similar al que utiliza el partido en el Parlamento para transferir 25.000 euros anuales a través de un convenio con las arcas nacionales del partido.

Esa transferencia ha generado preocupación entre algunos miembros de Vox en La Rioja, ya que incumpliría lo establecido por la Ley de Bases de Régimen Local (determina que las subvenciones a los grupos municipales deben destinarse exclusivamente a la financiación de su actividad local). Ni la portavoz municipal, María Jiménez; ni el secretario cesado, Ricardo Palacios; ni el presidente de Vox en La Rioja, Ángel Alda; han querido dar explicaciones al respecto tras ser consultados por NueveCuatroUno.
Las sospechas sobre esta práctica no son nuevas en Vox. Las denuncias públicas han sido constantes sobre el dinero que las agrupaciones municipales envían al partido de Santiago Abascal. En 2019, elDiario.es informó que Vox hacía firmar a los concejales poderes para que las transferencias municipales se derivaran a cuentas controladas por cuatro miembros de la dirección nacional. En 2023, El País recogió denuncias de ediles de varias comunidades autónomas que aseguraban haber sido presionados para transferir sus subvenciones municipales al partido, a cambio de asesoramientos que consideraban poco claros o directamente inexistentes.
En el caso concreto de Logroño, el traspaso de 60.000 euros representaría casi el 60 por ciento de los fondos municipales anuales asignados al grupo municipal (102.000 euros). Una cifra inusualmente alta para un grupo que cuenta con solo dos concejalas. Tanto es así, que en 2023 (fecha del último informe de las cuentas nacionales del partido) el grupo municipal de Barcelona fue el único que superó ese montante, con una transferencia de 82.250 euros. Según consta en esas últimas cuentas nacionales, desde La Rioja sólo se transfirieron 12.250 euros a cargo del Grupo Parlamentario del partido en la región, la mitad de ese ‘convenio’ que tienen de 25.000 euros (los diputados de Vox en La Rioja entraron tras las elecciones regionales del 28 de mayo).
En las cuentas de Vox en Logroño, esa cuantía de 60.000 euros aparece bajo el concepto ‘Consultoría externa varia’. Fuentes internas de la formación aseguran a NueveCuatroUno que ese desvío de fondos se habría llevado a cabo mediante dos transferencias -de 30.000 euros cada una- a lo largo del pasado año. Aquí es cuando llegan dos versiones que han dinamitado la paz interna de Vox.
Por un lado, el desvío se habría realizado debido a «la total falta de confianza» en Ricardo Palacios (secretario municipal del partido hasta el pasado 4 de febrero), ya que tanto desde la dirección regional como de la nacional se temía un uso indebido de los fondos. Preguntado por esa situación, Palacios no ha querido hacer ningún tipo de declaración al respecto. Tampoco lo ha hecho María Jiménez, portavoz del grupo municipal, quien asegura que este asunto «se va a llevar a los tribunales y serán los jueces los que determinen qué es verdad y qué no».
La otra versión que circula por los fueros internos de Vox sugiere que se trata de «un golpe de estado» realizado por el presidente del partido, Ángel Alda, para poder controlar las cuentas y apartar a todos aquellos que tenían una opinión contraria al funcionamiento que marca la dirección nacional.
Mar de fondo
Documentación a la que ha tenido acceso NueveCuatroUno desvelan los conceptos que el grupo municipal de Logroño habría presupuestado en 2024 y que estarían en el origen de las dudas tanto en Madrid como en La Rioja. En estos documentas se detallan partidas duplicadas por formación (una de 6.500 euros y otra de 9.000 euros); otras sobredimensionadas (como una para dietas, taxis y cafés con periodistas por importe de 6.000 euros), y otras poco claras (como una de asesoría urbanística por valor de 7.500 euros) que, sumada a otra de dirección de comunicación (9.800 euros) y otras, alcanzarían un total de 90.000 euros. A esto se sumarían 12.000 euros destinados específicamente a las arcas nacionales, que en este documento interno sí se señala directamente bajo ese concepto.
Diferentes sentencias del Tribunal de Cuentas han subrayado la ilegalidad del uso de estos fondos municipales para otros fines. En un fallo de 2011, el órgano determinó que las subvenciones otorgadas a los grupos municipales deben cubrir «los gastos de funcionamiento anuales de los grupos políticos constituidos en la Corporación» para «facilitar su actuación corporativa». Por lo tanto, desviar estos fondos a cuentas nacionales podría suponer una práctica irregular.
A la polémica transferencia de fondos municipales a las arcas nacionales del partido se suma el reciente envío masivo de una carta anónima -la firma un tal ‘Señor liberal’-. Además de realizar continuos ataques personales a los miembros de Vox, insinúa este tipo de irregularidades financieras en el grupo municipal de Logroño y alude a presuntas disputas internas, destituciones en el Comité Ejecutivo Provincial y un supuesto «control excesivo» por parte del presidente de Vox en La Rioja, Ángel Alda. Según el escrito, «se rodea de un núcleo de influencia pequeño pero muy manipulador».
El envío de esta misiva coincide con el cese en sus funciones de Ricardo Palacios. Para arrojar luz sobre esta cuestión, la propia dirección regional del partido (con Ángel Alda al frente) ya ha avanzado a NueveCuatroUno que llevará estos anónimos al juzgado este mismo jueves. «Emprenderemos acciones legales para esclarecer la autoría de la carta y desmentir algunas de las cosas que se exponen que son o tergiversadas o directamente mentira».


