Los encuentros de la cantera del Náxara se jugarán fuera del campo del Cementerio -y de Nájera- por el mal estado del campo, a petición del Comité de Competición de la Federación Riojana de Fútbol. Así lo ha comunicado la entidad en un comunicado emitido este viernes. «La razón principal es la imposibilidad de continuar aplazando partidos como locales, generando problemas en el calendario del resto de equipos y por ende, de las diversas competiciones», reza la misiva. Por ahora, las modificaciones afectan a los dos próximos fines de semana.

Los encuentros afectados son ocho, comenzando por este sábado 1 de febrero. Ese día, el Náxara A – Casalancio A de Segunda Cadete se jugará en Navarrete, mientras que el Náxara A- Fuenmayor FC de Alevín 2013 se celebrará en Fuenmayor. La misma localidad acogerá también el Náxara – Haro B, de Benjamín 2016. Para el domingo 2, hay dos partidos afectados: el Náxara A – SDL B de Cadete Femenino (Pradoviejo) y el Náxara B – Fuenmayor de Alevín 2013 (Fuenmayor).
Para el sábado 8, otros dos encuentros estarán afectados: el Náxara A – Casalancio B de Segunda Juvenil tendrá lugar en Navarrete, mientras que el Náxara – Haro, de Benjamín 2015, se jugará en Fuenmayor. Por último, el domingo 9 se disputará en Pradoviejo el Náxara A – Villegas (Segunda Juvenil).
En el comunicado, el club ha agradecido al Fuenmayor FC, al Tedeón y a Logroño Deporte por las facilidades a la hora de ceder sus instalaciones para disputar estos encuentros. Además, el club también ha agradecido el apoyo de equipos riojanos y de fuera de La Rioja, a los medios de comunicación y a familias de Nájera y otras poblaciones, con la intención de «seguir con ahínco luchando por mantener viva la cantera del Náxara y dotar a los niños de Nájera de una instalación deportiva acorde al siglo actual».
Ante el precario estado de los campos de entrenamiento de Cementerio, que ha provocado suspensiones interminables de partidos y entrenamientos durante los últimos meses; el Náxara lucha por conseguir una nueva instalación. Esta semana, los blanquiazules han dado ‘luz verde’ al campo situado junto al río Najerilla, para el que también está prevista la asignación económica. Sin embargo, los diferentes grupos políticos siguen sin ponerse de acuerdo en el pleno.´
Un lío político ante el que pierde la cantera blanquiazul
El conflicto se produce entre los dos principales partidos de la ciudad. Mientras que el PP -partido en un gobierno en minoría- apuesta por construir un nuevo campo junto al río, el enfoque del PSOE -en la oposición- es diferente. Los socialistas creen que la solución es remodelar La Salera y no construir una instalación en «zona inundable». Y entre la falta de acuerdo, el Náxara sigue sin solución. Cada vez que llueve, el campo se convierte en un barrizal donde la práctica del fútbol es imposible para la cantera.
En caso de no solucionarse el asunto, el Náxara amenaza con abandonar Nájera y buscar otras instalaciones en ubicaciones alternativas. Como aviso, durante los últimos días, las redes sociales del club se han llenado de mensajes como: «Nuestros colores son el blanco y el azul! ¡No el marrón (en referencia al barro)! Por favor, queremos jugar en Nájera» o «Salvemos la cantera del Náxara», entre otros lemas.
No es, ni mucho menos, un asunto nuevo. Hace algo más de dos años, todos los integrantes del club, desde los más jóvenes al primer equipo, protagonizaron una ‘sentada’ en protesta por unas instalaciones dignas. Tal y como denunció Marcos Martínez, presidente de la entidad: «El Náxara mantiene como puede los campos de hierba natural, pero es imposible cuando llega el frío y la lluvia». Campos que acogen a casi 400 chavales por semana.
El asunto va más allá del campo de fútbol y abarca condiciones básicas: «Hay muy poca luz y los niños se cambian todos los días en vestuarios de obra o en estructuras de contenedores». Dicha queja, totalmente justificada, se ha producido frecuentemente. Como por ejemplo, durante el pasado mes de octubre. El reloj sigue corriendo y no cesa la lucha de un club que espera contar con medios dignos para crecer todavía más en su comarca. Y ahora la cantera del Náxara jugará sus partidos fuera de su localidad al no contar con un terreno de juego con unas mínimas condiciones para la práctica del fútbol, mientras la bronca política sigue sin resolver los problemas de los ciudadanos.


