Gastronomía

La mejor docena de croquetas de La Rioja

FOTO: EFE/Fernando Díaz

Cada 16 de enero se celebra la vida. Es cierto que no son fechas para ponerse de nuevo en modo glotón, tras la cuesta navideña. Pero es lo que tiene que este jueves se celebre un año más el día internacional de la croqueta. Y hay fechas, como los bautizos, cumpleaños y bodas, que siempre se celebran. Sí o sí. Por lo que si estás de croqueta, no te extraña y sobre todo no lo dudes, date el gustazo porque esta receta bien merece ir a tu lugar favorito y degustar la que para ti es la mejor croqueta, con un vinito, un corto o un caldito. Viva la croqueta.

Que curiosamente es una receta francesa. No todo iba a ser malo por parte de los vecinos. Aunque la de jamón serrano es más de aquí que la sopa de ajo. Bares y restaurante cuidan al máximo esta receta. Si hay buenas croquetas, como una buena tortilla de patata, significa que esa barra merecerá la pena. Pero también es una de las recetas más caseras, porque como las de la abuela de cada uno no las hay mejores.

Pero no conviene presentarse en casas ajenas a probar croquetas. Para eso están nuestros bares y restaurantes, que hacen ricas, sabrosas y suculentas croquetas que solo deseamos estén recién hechas. Es un criterio que nos va a servir para presentaros una docena de croquetas que nunca fallan. Bien ricas. Toma nota y comparte y si quieres dejar alguna recomendación lo puedes hacer en el número de Whatsapp de NueveCuatroUno -texto, fotos, vídeos y notas de voz en el 602262881- o en el correo electrónico: el buzón [email protected].

1. El Portal del Echaurren, Echaurren Tradición y Tondeluna (Ezcaray y Logroño)

La Rioja tiene la suerte de poder contar con la herencia gastronómica de Marisa Sánchez. Gracias a la labor de sus hijos, la región puede presumir de contar con la que perfectamente pudiera ser entendida como la mejor croqueta histórica del país. Son décadas perfeccionando una receta que Marisa ha dejado para la eternidad. La familia Paniego la comparte, la respeta, la ennoblece en cada servicio. Es santo y seña de la gastronomía riojana, por supuesto. Da igual la del restaurante gastronómico, en El Portal del Echaurren, que la que sirven en el Echaurren Tradición o la que presentan en el Tondeluna, ya en Logroño. Da igual. La croqueta estará perfecta. Recién hecha. Perfecta. Sabrosa, con esa textura… Perfecta. Y encima, al menos en el local de Logroño, las sirven para llevar a casa.

2. Umm Food & Drinks, en la San Juan

Alex García es un chef riojano que lleva muchos años afianzando con esfuerzo y dedicación su propuesta gastronómica en Logroño. Los Umm Food & Drinks son espacios ideales para el tapeo. Vinos y ricas especialidades que aseguran un gran vermut o una cena informal realmente agradable. Y en su variada propuesta destacan las croquetas. Porque están muy bien hechas. Es más, han optado a convertirse en la Mejor Croqueta del Mundo. Y por algo será. Cremosas por dentro, crujientes por fuera.

3. Divina Croqueta, de La Laurel

Contra los bares que recalientan esta belleza de la cocina española surgió en la calle Laurel Divina Croqueta. Que además de hacer ricas croquetas al momento, y de muchos sabores distintos, con la logística que tiene esto en un entorno tan popular como el de esta conocida vía logroñesa, es un bar en el que solo hay croquetas. Es decir, que las hermanas Loro han apostado fuerte por esta receta. Y cumplen todos los días con la responsabilidad de dar las mejores croquetas de la calle más famosa de la gastronomía riojana. Al momento, desde la más clásica a la más creativa, Divina Croqueta es un buen lugar en el que celebrar esta efeméride.

Isabel Loro, del restaurante ‘La Divina Croqueta» en la calle Laurel. EFE/Fernando Díaz.

4. Sabor.es, de Calahorra

Viajamos hasta Calahorra. En el Sabor.es se puede disfrutar de una magnífica barra de pinchos. Variados, suculentos… Y hay croquetas. Es más, es una de las especialidades, por no decir que es la gran especialidad de esta casa riojabajeña. Es más, casa semana celebran el día de la croqueta. Esta gente no se acuerda de esta receta una vez al año. Cada semana, en concreto cada miércoles, la croqueta ocupa un lugar principal en su barra. Y así viene sucediendo desde hace ocho años. «Deben ser cremosas, finas», explica Miguel Subero, responsable de esta bar de Calahorra.

5. Juan Carlos Ferrando, en Logroño

Juan Carlos Ferrando es uno de los chefs riojanos de referencia. El restaurante que lleva su nombre honra la cocina riojana de principio a fin. Y entre sus grandes platos, la modesta croqueta tiene un espacio principal. Porque hacer una buena croqueta está al alcance de unos pocos cocineros. Solo para aquellos que realmente cuidan lo que hacen, que es cocinar para que otras personas disfruten de un momento fantástico. Si se acude al restaurante de Juan Carlos Ferrando hay que probar sus croquetas. Es una forma ideal de empezar con un menú que seguro cumplirá las expectativas.

6. Juan y Pínchame, en La Laurel

Seguimos en Logroño. En la calle Laurel. El problema de esta croqueta es que suele pasar desapercibida, por la importancia que tiene el pincho especialidad del Juan y Pínchame. Es el bar de la brocheta de piña y langostino. Que se hace al momento en la plancha. Riquísimo. Como sus croquetas. Por supuesto, se preparan al momento. Se puede pedir una unidad. Ideal para acompañarla con un vino.

7. Casa Masip, de Ezcaray

Otra gran casa de la cocina riojana. En Ezcaray, en una de las plazas más visitas de esta villa, la familia Masip imparte clases magistrales de buen hacer culinario día sí y día también. Ya sea al solecito necesario del invierno, o bajo la sombra de alguno de los árboles cercanos, el rato que se pasa alrededor de la barra de este bar ezcarayense bien merece una visita aunque sea de propio, solo para conocer lo que hacen en su interior. El huevo rebozado es una locura, como sus croquetas. Fantásticas. Como no podía ser de otra manera. El estándar de calidad de Casa Masip está realmente alto, y lo mantienen todos los días del año.

Casa Tila, en Clavijo, es una arrocería en la que también hacen ricas croquetas.

8. Bar La Ronda, de Arnedo

En un salto estamos en Arnedo. Para visitar el bar La Ronda. Aquí la croqueta es muy importante. Así se puede ver en su carta a disposición de los clientes. A 1,60 euros la unidad. Siempre recién hechas. Hay de jamón y pollo, de boletus, de bacalao, de gambas al ajillo, de ajo asado, de morcilla, de queso del Roncal, de queso azul, de chipirón, de bacon, de chorizo, pimiento y huevo… Por tanto, hay donde elegir. Un punto de encuentro para degustar esta receta esencial en la localidad de Arnedo.

9. Los Caños, de Haro

Los Caños, de Haro, conforman el origen gastronómica de Nublo, estrella Michelin jarrero que guía Miguel Caño, que surgió del restaurante familiar contiguo a este nuevo restaurante gastronómico que se ha situado en un lugar destacado de la gastronomía riojana. Un menú gastronómico en el que se presenta la croqueta, como elemento significativo de la buena cocina que se ha hecho desde hace muchos años en esta familia. En Los Caños se pueden probar de las mejores croquetas de Haro, aunque La Herradura es siempre un buen lugar para dejarse llevar, también para darse un atracón de fritos.

10. Wine Fandango, en Logroño

El Espolón es el corazón de Logroño. Y aquí, en uno de los ángulos de esta gran plaza, está ubicado el Wine Fadango, referente para muchos riojanos desde hace diez años. La cocina del Wine Fandango sorprende porque no se cierra ante los cambios, en un restaurante divertido, apetecible. Y dominan el arte de la masa para las croquetas. Es el ejemplo claro de que hacer unos buenas croquetas acredita para hacer buena cocina.

11. Morro Tango, de Alfaro

Es un recorrido que estamos haciendo por La Rioja. Y llegamos hasta Alfaro para reconocer el trabajo que se está haciendo en el Morro Tango. Cuenta con un Bib Gourmand de la Guía Michelin. Esto significa que aquí se come muy bien y además a un precio realmente competitivo. Y así es. Morro Tango es una visita obligada para comer bien por un precio más que justo. Tiene muchas cosas ricas, también sus croquetas. La receta de Marisa Sánchez llega a muchos restaurantes de La Rioja, y aquí la cuidan realmente bien.

Cada semana un croqueta distinta en el Iturza de Logroño.

12. Bar Iturza, en Logroño

Calle Mayor de Logroño. La del himno. El Iturza, junto a la Biblioteca de La Rioja. Dos jóvenes entusiastas de la croqueta. Lo suyo es empeño por esta receta. Cada semana hacen una croqueta distinta. 52 croquetas distintas al año, además de alguna especialidad que mantienen durante fechas de guardar. Se lo trabajan con honestidad, y la visita, un viernes por la noche, o para el vermut del sábado o del domingo… ya es una necesidad para muchos logroñeses que se acercan para saber qué toca esta semana y disfrutar de las ricas y a veces locas propuestas de los responsables del Iturza, que bordan el noble arte de la bechamel rebozada y luego frita. Salen siempre recién hechas, por supuesto.

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