Los vecinos de la urbanización del Campo de Golf de Sojuela han denunciado su creciente malestar y frustración debido a la falta de atención por parte de las autoridades competentes en cuanto a las infraestructuras y servicios básicos. «Aceras reventadas, badenes arrancados y árboles caídos; caminos intransitables y peligrosos para las bicis; gusanos en la basura; falta de orden en el aparcamiento… Llevamos años viviendo en condiciones de abandono».
Y para más inri, a las quejas descritas anteriormente hay que sumarle el problema que tienen los escolares del municipio para coger el bus que les lleve al colegio, y es que tienen que caminar tres kilómetros diariamente. El problema viene porque dicha urbanización está estructurada en tres niveles de altura, todos ocupados por viviendas. Actualmente, el autobús escolar solo llega a la zona intermedia, donde se encuentra el campo de golf, lo que obliga a los niños de las otras dos zonas a recorrer largas distancias a pie para llegar a la parada.

El problema persiste a pesar de que el pasado mes de agosto el Gobierno de La Rioja instaló una marquesina en la zona más alta con el objetivo de evitar estos desplazamientos. Sin embargo, el autobús escolar sigue sin llegar hasta allí porque, según el Ayuntamiento de Sojuela «hasta la zona más alta solo podría llegar un microbús». Argumento que algunos padres desechan ya que «en esa zona ya circulan camiones de basura, hormigoneras e incluso tráileres con módulos de casas prefabricadas sin mayores inconvenientes».
«El abandono es evidente»
Los despropósitos van colmando la paciencia de los vecinos ya que «el deterioro de las infraestructuras es evidente en varios puntos de la urbanización. Los parques infantiles se encuentran en mal estado, las aceras son prácticamente intransitables, los aparcamientos están destrozados, las alcantarillas están rotas y los árboles han sido descuidados. Este abandono generalizado convierte la vida diaria en un desafío constante para nosotros».

La situación no ha mejorado en la época navideña. Este año, la decoración de la urbanización «ha consistido en una sola estrella, algo que los vecinos consideramos insuficiente para un barrio de 8 kilómetros de calles y más de 800 habitantes».
Pero, quizá, uno de los problemas más graves señalados por los residentes es la falta de medidas para prevenir accidentes durante el invierno. “Cada año sufrimos caídas y resbalones por la ausencia de sal en las aceras durante las heladas”, lamentan. Ya este invierno, algunos vecinos han sufrido accidentes que podrían haberse evitado con una simple intervención preventiva, «como esparcir sal en las zonas más susceptibles a la formación de hielo».

Por ello, los residentes piden mejoras urgentes en las infraestructuras, la seguridad en las aceras y la atención a las necesidades de los vecinos. “No es aceptable que un barrio con estas dimensiones y población viva en condiciones tan precarias”, afirman haciendo un llamado a las autoridades para que actúen de manera inmediata.

Los vecinos de la urbanización del Campo de Golf de Sojuela esperan que sus demandas sean atendidas y que se tomen las medidas necesarias para garantizar una mejor calidad de vida para todos los residentes.


