El Pleno del Consejo Regulador aprobará en enero los presupuestos necesarios para el ejercicio de 2025, tras una reunión de la Junta Directiva de la Interprofesional del Vino de Rioja celebrada este viernes en la que se han acercado posturas entre todos los actores implicados. «El acuerdo está cada vez más cerca y en la sesión de hoy hemos avanzado mucho», han explicado dirigentes presentes en la misma.
Al igual que ocurrirá este año, en 2024 ya se aprobó el presupuesto en enero (15,72 millones de euros frente a los 16,57 de 2023), aunque cabe recordar que la Denominación de Origen Calificada (DOCa) celebrará en 2025 su centenario. En la reunión de este viernes se ha puesto de manifiesto que hay algunas organizaciones que han condicionado la aprobación de la medida de ajuste vegetal a la aprobación de los Presupuestos de 2025.
Y es que los presupuestos para el 2025 no se han rechazado, lo que provocaría una prórroga de los actuales con una reducción al 75 por ciento en la partida de promoción. Lo que se ha decidido es un nuevo aplazamiento al mes de enero, cuando se votará la propuesta del Consejo Regulador (sea la misma o con alguna modificación).

Mientras en el seno del Consejo se celebraba esta reunión, medio centenar de viticultores se han concentrado frente a la sede del Consejo. «Dicen que la partida presupuestaria de 2025 va a ser la misma que el año pasado, pero luego nos enteramos que a los viticultores nos va a salir más cara la cartilla porque hemos recogido menos kilos», ha indicado uno de los agricultores.
La organización agraria ARAG-ASAJA ha asegurado que no apoyará los Presupuestos del Consejo Regulador para 2025 si no existe un compromiso real de que se aliviará la aportación de los viticultores en el Presupuesto que incluye la partida para Promoción. La organización ya advirtió que no cruzaría esta línea roja que conllevaría un mayor esfuerzo para el sector productor. No obstante, en estos Presupuestos se contempla que la aportación del viticultor sea inferior a la que le supuso el Presupuesto del año 2024.
ARAG-ASAJA ha defendido que las aportaciones económicas de las comunidades autónomas sirvan exclusivamente para reducir aún más el esfuerzo presupuestario de los viticultores. Por otro lado, la organización considera que la celebración del centenario de la DOCa Rioja debe ser aprovechada para mejorar la notoriedad, posicionamiento de marca y el valor de sus vinos y sus uvas de manera internacional. Para la organización agraria con mayor representatividad dentro de la OIPVR es hora de tomar decisiones valientes, dejar a un lado la demagogia y arrimar todos el hombro a una para que ser viticultor vuelva a ser rentable.
De igual forma, la UAGR ha afirmado que, «tras 4 años sin rentabilidad, los viticultores no pueden costear nada menos que 8,6 millones de euros para el presupuesto extraordinario de promoción, dado el injusto reparto del valor que genera la venta de vino debido al abuso de posición dominante por parte de las bodegas, y mucho menos si además incluye un millón de euros para conmemorar el centenario de la DOC Rioja, en un momento en el que el sector productor no tiene nada que celebrar».
Esta organización rechazará los presupuestos extraordinarios hasta que no exista un compromiso claro de establecer medidas encaminadas a recuperar la rentabilidad del sector productor, ha incidido. Ante la reunión de la Junta Directiva de la Interprofesional, ha indicado que ha presentado una propuesta de ampliación y modificación del acuerdo de medidas para recuperar el equilibrio en la DOCa.


