La diputada autonómica socialista Teresa Villuendas ha asegurado este jueves que el Gobierno de La Rioja ha dejado sin beca de comedor escolar a una de cada tres familias que lo había pedido, «en un momento en el que el precio de los menús riojanos es el más caro de España».
Villuendas ha indicado que la resolución definitiva de las ayudas a comedor escolar confirma que una de cada tres solicitudes de beca ha sido rechazada, lo que supone que, de las 5.233 solicitudes presentadas, 1.666 han sido denegadas. «Como venimos denunciando desde el PSOE, estas becas son insuficientes, tanto por el número como por la cuantía de las mismas», ha incidido.
Ha recordado que La Rioja tiene el precio de comedor escolar más alto de España, además de que el menú escolar costaba 4,59 euros por comensal y día en noviembre de 2023 y, en la actualidad, oscila entre 7,17 y 7, 95 euros. Las familias riojanas a las que se les ha rechazado la beca escolar soportarán un gasto por curso escolar entre 1.261 y 1.400 euros por hijo, en función de los días lectivos del curso. Para ella, lo grave e inadmisible es que haya alumnos que dejen de utilizar el servicio de comedor porque sus padres no pueden pagarlo.
Este servicio, ha incidido, tiene un marcado carácter social y tres funciones fundamentales, como son garantizar una comida saludable a todos los estudiantes en una situación de especial vulnerabilidad y un carácter educativo, ya que se enseña al alumnado la necesidad y las ventajas de comer sano y saludable. A esas funciones ha sumado que se trata de un recurso que garantiza la conciliación laboral y familiar.
Se ha referido a que el Grupo Parlamentario Socialista ya presentó una iniciativa para que se mejoraran las becas, con más cuantías y más beneficiarios, pero «el Gobierno del PP ha hecho caso omiso de todo esto porque tiene otras prioridades».
«Esas prioridades pasan por repartir cheques de bachiller a los alumnos que estudian en centros privados, fijar la gratuidad de la matrícula de la universidad sin ningún criterio de justicia social ni progresividad, aumentar los conciertos sin atender a un criterio social o bajar los impuestos a la riqueza», ha relatado.


