Logroño, ciudad desde 1431, fue creciendo poco a poco hasta convertirse en lo que hoy conocemos. Su núcleo urbano fue creciendo y aumentando su población gracias, entre otros factores, a su proximidad al río Ebro y el Camino de Santiago.
Se construyeron iglesias, viviendas, plazas, comercios, más viviendas… y todo esto fue posible por el trabajo y esfuerzo de todos sus ciudadanos.
No nos dejemos confundir por una minoría hostelera que considera que Logroño vive y sobrevive gracias a sus negocios. Logroño vive y vivirá por el trabajo de los logroñeses que todos los días se esfuerzan en hacer su trabajo. Panaderías, peluquerías, quioscos, fábricas de todo tipo (mermeladas, envases, aviones, etc) bodegas… y por último, hostelería.
No olvidemos que primero nació la ciudad y luego todo tipo de negocios. Logroño no vive de la hostelería, la hostelería vive de Logroño.
*Puedes enviar tu ‘Carta al director’ a través del correo electrónico o al WhatsApp 602262881.


