«Aquí hay mucho tajo». Sólo en dar el máximo piensan, estos días, los dieciocho bomberos que han salido este fin de semana hacia Valencia para colaborar con los municipios arrasados por la DANA. Se encuentran en el parque de bomberos de Paterna. Desde allí, junto a los bomberos de Salamanca, salen cada día hacía el aparcamiento del centro comercial Bonaire, en Aldaia.
Los bomberos de la comunidad, tanto del servicio del Ayuntamiento de Logroño como del CEIS, (y un técnico de Protección Civil que les acompaña), llegaron el pasado sábado por la noche a la zona cero de la catástrofe. Los valencianos les han recibido con los brazos abiertos. «Cada vez que salimos del parque de bomberos vamos en un convoy con Policía Nacional o Guardia Civil y vemos como la gente se para a aplaudirnos por la calle», cuenta el sargento Alfonso Fernández.
Pese a ello, las imágenes con las que se están encontrando son desoladoras. «Y eso que nosotros no estamos en las calles céntricas de los municipios como otros compañeros, pero vemos las pilas de coches que sigue habiendo. Todo lleno de lodo, calles aún destrozadas…». Alfonso no tiene dudas en poner símiles: «Son imágenes de guerra, tuvo que ser un auténtico desastre». Y piensa en esos recursos de emergencias que llegaron en un primer momento y en lo que tuvieron que vivir las víctimas y los supervivientes.

Entre sus primeras tareas, el aparcamiento del centro comercial Bonaire para achicar agua y revisar cada uno de los coches que se encuentran. Fernández cuenta cómo ha sido el trabajo de estas jornadas. «El agua estaba a dos metros y medio, empezamos achicando agua con diferentes bombas porque es un aparcamiento enorme y después hemos procedido a entrar revisando uno por uno los coches que nos vamos encontrando. Se abren todas las puertas, se comprueba si hay o no víctimas y después se hace una marca para saber que ese vehículo ya está revisado».
Ese es el protocolo que están realizando escrupulosamente conjuntamente con los bomberos de Salamanca. Coordinación absoluta. «Al encontrarse en el centro comercial trabajando estamos teniendo poco contacto con los vecinos, pero por lo que nos cuentan los compañeros valencianos están todos agradecidos de la solidaridad de los cuerpos que están llegando de diferentes puntos de España».

Foto: Kai Försterling (EFE)
No están siendo días fáciles. «El domingo no dejó de llover en todo el día. Llegamos al parque empapados», cuenta, recordando que no dejaron de trabajar ni un minuto. «Tuvimos que parar a las seis de la tarde». Y ahí hace un inciso para recordar la importancia de la información veraz. «Son tantos los bulos que están corriendo por diferentes medios que nos llegó que se estaba desbordando un barranco de la zona y tuvimos que sacar a la gente que estaba trabajando dentro del aparcamiento por seguridad». Todo terminó siendo falso.
También fueron muchos los rumores sobre el lugar en el que trabajan estos días. «No sabíamos lo que nos íbamos a encontrar. Nos daba un poco de miedo por las dimensiones, del aparcamiento pero estábamos preparados para cualquier cosa». Se trata del mayor centro comercial de la comunidad y más de 2.000 plazas subterráneas.

EFE/Kai Försterling
«Aquí todo el mundo arrima el hombro», asegura Alfonso. Un claro ejemplo es el que se han encontrado con el chef José Andrés. «Además de darnos de comer, está aportando todo el material que tiene a su alcance como mangueras y bombas de achique».
En principio, la idea es estar allí hasta el próximo miércoles. Hasta entonces seguirán con su «asedio» al parque de bomberos de Paterna, donde les han adaptado el gimnasio para dormir con sacos en el suelo. Alfonso entiende el agradecimiento de todos, «pero sólo estamos haciendo lo que hubiesen hecho otros por nosotros». Aún no tienen claro si habrá un relevo de bomberos riojanos que vuelva a Valencia. «Eso lo tienen que decidir desde aquí. Pero si hay que volver, volveremos».


