La jornada de este sábado ha estado marcada por dos incidentes relacionados con gases tóxicos en Casalarreina y Lardero, que movilizaron a los equipos de emergencia de La Rioja y activaron los protocolos de actuación para prevenir mayores consecuencias. En Casalarreina, dos personas resultaron intoxicadas por monóxido de carbono en su domicilio, mientras que en Lardero, una fuga de gas provocada por una raíz obligó a una intervención rápida.
Alrededor de las 22:42, los servicios de emergencia del 112 recibieron una llamada urgente de un familiar que alertaba de que dos personas se encontraban mareadas en una vivienda en Plaza de la Cruz, en Casalarreina. En respuesta, el Centro de Coordinación Operativa activó rápidamente a los Bomberos del CEIS Rioja, los servicios de emergencias del Servicio Riojano de Salud y la Guardia Civil, quienes se desplazaron al lugar de los hechos.
Al llegar, los equipos confirmaron que los afectados, una mujer y un hombre de 44 y 45 años, habían sufrido una intoxicación por monóxido de carbono, un gas letal que no tiene color ni olor y que resulta extremadamente peligroso cuando se acumula en espacios cerrados. Según los informes preliminares, la intoxicación se debió a una mala combustión en la chimenea de la vivienda, lo cual generó una concentración tóxica del gas.
Las víctimas fueron estabilizadas y trasladadas de inmediato al Centro de Salud para una primera evaluación, y posteriormente, ingresaron en el Hospital San Pedro de Logroño.
Una raíz rompió la tubería
Horas antes, en la Avenida Juan Carlos I de Lardero, un vecino reportó un fuerte olor a gas a las 10:09, desencadenando otra operación de emergencia. Los Bomberos de Logroño, junto con los equipos de mantenimiento de Gas Natural y las fuerzas de seguridad, acudieron al lugar, mientras el Servicio Riojano de Salud permanecía en alerta por si fuera necesario evacuar a los vecinos.
La causa de la fuga resultó ser una raíz de planta que, al crecer, rompió accidentalmente una tubería subterránea de gas, lo cual generó una situación de riesgo que pudo controlarse a tiempo. Afortunadamente, no se registraron daños personales ni materiales de consideración, y tras la reparación de la tubería, los vecinos pudieron volver a sus actividades con normalidad.


