«No necesito ser ganador, estando aquí tienes posibilidad, pero en todo caso yo ya me siento ganador». Estas palabras del entrenador riojano Luis de la Fuente, en los días previos a la celebración de la Gala del Balón de Oro en París, constatan la sensatez de un técnico que a buen seguro, antes de la pasada Eurocopa, ni imaginaba verse en la terna de candidatos a mejor entrenador de la pasada temporada, compartiendo focos con Pep Guardiola (Manchester City), Xabi Alonso (Bayer Leverkusen), Gian Piero Gasperini (Atalanta), Lionel Scaloni, seleccionador argentino, y Carlo Ancelotti (Real Madrid).
Finalmente ha sido el técnico del Real Madrid, ganador de la Champions y de LaLiga, el elegido como mejor entrenador durante la pasada temporada, y recibir el Balón de Oro al mejor entrenador que a partir de ahora se conocerá para siempre como el Trofeo Johan Cruyff.
Luis de la Fuente es el primer riojano nominado al Balón de Oro en la historia del trofeo más codiciado del deporte rey. Y lo ha hecho desde el trabajo, la humildad y la gestión. Lejos de mensajes altisonantes, trató de unir al equipo nacional, proponiendo además nuevas formas de juego. España no renunció a la posesión, pero sí supo cambiarlo por un fútbol mucho más vertical cuando hizo falta. Y así, la selección completó una Eurocopa espectacular en Francia. Fueron siete triunfos en siete encuentros, con tres últimos cruces de aúpa; superando a Alemania en cuartos, Francia en semifinales e Inglaterra en la final. Por méritos propios, el jarrero se ha situado entre los mejores del mundo en su puesto.
El técnico jarrero continúa cosechando los éxitos derivados de haber conquistado en apenas un año y medio la Nations League y la cuarta Eurocopa que sitúa a España como el país con más trofeos del palmarés. Lo hizo desplegando un fútbol valiente y descarado y se ha ganado estar en la mesa de los mejores técnicos.


