La Asociación de la calle San Juan, ante los problemas de convivencia que genera la concentración del turismo y el ocio en el centro histórico de Logroño, ha manifestado este viernes su voluntad de «integrar los intereses de los vecinos, comerciantes tradicionales y hosteleros en el barrio» y apuesta por buscar una «solución pactada» entre las partes ante «la necesidad de conciliar el descanso de los vecinos con las actividades de hostelería y comercio».
La situación actual «obliga a tomar medidas que mejoren la convivencia ante una deriva marcada por el auge del turismo y la concentración de usos de ocio en el centro histórico que, sin las debidas limitaciones, molesta a los vecinos y dificulta su descanso».
«La Asociación de la Calle San Juan tiene voz propia en este asunto y pide medidas claras y efectivas que ayuden a mantener la buena convivencia en la ciudad y su idiosincrasia. En particular, la de la Calle San Juan, donde siempre han convivido, vecinos, comercios y locales de hostelería tradicionales, lo que constituye una de sus esencias y también de sus atractivos», subraya la asociación en un comunicado.
La creación de zonas de protección acústica que ha planteado el Ayuntamiento -y que ha recurrido judicialmente la Asociación de Hostelería Riojana y La Laurel– es para esta calle «una herramienta válida que aporta información para dimensionar las molestias que se generan principalmente por el ocio y la concentración del mismo y sugieren crear una mesa de trabajo para definir las medidas que hay que aplicar en dichas zonas y en el modo de la aplicación de las mismas, para que estas conciten el mayor consenso posible, el compromiso de todos y permitan que sigamos trabajando en nuestros negocios y viviendo de los mismos de una forma respetuosa hacia nuestros vecinos».
Además quieren «poner atención en la deriva social, urbanística y económica que viene experimentando el Casco Antiguo y llamar a nuestros políticos, comerciantes, hosteleros y vecinos de toda la ciudad a una seria reflexión sobre el estado y deterioro en múltiples aspectos de esta zona tan importante».
La San Juan muestra también su «descontento» con la «generalización a la hora de hablar sobre la hostelería». En su opinión, «hay diferentes tipos de negocios hosteleros y diferencias en las calles a la hora de plantear el tipo de ocio que se ofrece». En este sentido, desean que La Calle San Juan «siga siendo una calle de disfrute y respeto, una calle gastronómica y enológica orgullo de todos los Logroñeses, que se siente querida por la ciudad y quiere seguir esforzándose en merecerlo».
Esta postura de la calle San Juan «quiere dar pie a un diálogo con el resto de interlocutores, para trabajar con el Consistorio, con los demás compañeros hosteleros y con los vecinos para que, las medidas que se tomen en las zonas de protección acústica, permitan mantener la singularidad de la San Juan y el bienestar de los vecinos del Casco Antiguo».


