El juez del Juzgado de Instrucción número 2 de Logroño ha ordenado el ingreso en prisión del hombre de 56 años (con 25 antecedentes policiales) detenido el pasado lunes como presunto tercer implicado en el doble asesinato cometido el pasado viernes en una oficina bancaria abandonada de la calle San Millán de la capital riojana. El juez le imputa un delito de homicidio, al igual que a los otros dos detenidos por esta causa.
Los otros dos varones fueron detenidos a las pocas horas de haber ocurrido los hechos y, tras pasar a disposición judicial, fueron ingresados en prisión.
Al parecer, desde la noche en la que ocurrieron los hechos, el último de los detenidos se desplazó hasta Oyón, donde se escondió en una vivienda de una familiar para evitar ser encontrado por los investigadores.
Por la tarde se estableció un dispositivo integrado por diversas unidades de la Jefatura Superior de Policía de La Rioja para el esclarecimiento de los hechos ocurridos. Se llevó a cabo la entrada y registro del domicilio de este tercer detenido situada en la calle Beatos Mena y Navarrete de Logroño. Allí se localizó la vestimenta usada por los tres implicados el día de los hechos, así como gasolina, acelerantes combustibles y diversa documentación a nombre de los tres varones implicados. La ropa encontrada en el interior de esta vivienda se encontraba manchada con abundante sangre y está siendo analizada por los laboratorios para determinar a quién pertenecen esos restos biológicos.
Las incógnitas del crimen
Eduardo Esteban, inspector jefe de la Brigada Provincial de Policía Judicial -que encabeza la investigación junto a la unidad de Policía Científica, en colaboración con la Policía Local de Logroño-, precisó el pasado viernes que en el momento del incendio solo se encontraban en el interior de la sucursal abandonada las dos víctimas.

Eduardo Esteban Pinillos, inspector jefe de la Brigada Provincial de Policía Judicial.
Ambos presentaban «evidentes signos de violencia», si bien por el momento se desconoce si el fuego se inició antes de las lesiones o con posterioridad. Son aspectos que la Policía Científica tratará de averiguar con el avance de las pesquisas.

Otra incógnita que planea sobre este macabro crimen radica en la motivación que llevó a los tres detenidos a acabar con la vida de las víctimas con semejante crueldad. «Por el momento no sabemos si el móvil fue un ajuste de cuentas o está relacionado con el tráfico de drogas, entre otras posibilidades», aseguraba el inspector.
Tal y como apuntan los vecinos, la Policía confirma que la oficina bancaria es un punto habitual en el que personas sin techo de Logroño pernoctan con asiduidad. Y señala que los detenidos también solían frecuentar este enclave, aunque en estos momentos se desconoce si la agresión mortal se produjo durante la estancia de víctimas y verdugos en el recinto o si los primeros acudieron expresamente al lugar para perpetrar los asesinatos.


