Educación

Una enseñanza entre páginas al servicio del alumno

Isabel Arandia, profesora y propietaria de Academia Entrepáginas. | Foto: Leire Díez

Clases de cuatro o cinco alumnos como máximo, contacto directo con familias y buena conexión con los estudiantes. Esa es la filosofía que sigue Academia Entrepáginas, en pie desde 2018 aunque con una imagen renovada desde hace escasos meses. Desde el número 29 de la calle Marqués de Murrieta de Logroño la profesora y propietaria de esta academia, Isabel Arandia, ha creado un espacio de aprendizaje donde cubre todos los niveles de Primaria, E.S.O. y Bachillerato, con todas sus asignaturas y un apoyo especial en inglés.

Además, se encarga de preparar pruebas de acceso tanto para la universidad como para Formación Profesional, ya sea para Grado Medio o Superior, así como los exámenes de inglés de los niveles B1 y B2. Todo ello gracias a un equipo que se completa con dos profesores más: Noelia, enfocada en el alumnado de Primaria y con clases en bilingüe, y Víctor, profesor de ciencias, dedicado a Bachillerato, preparación de la EBAU y accesos. Isabel es quien se encarga del alumnado de E.S.O. y preparar todas sus asignaturas. Además, este año la Academia Entrepáginas contará con un profesor más para impartir la asignatura de Inglés, así como para preparar los exámenes de B1 y B2 que tanto reclaman los estudiantes.

Isabel Arandia, profesora y propietaria de Academia Entrepáginas. | Foto: Leire Díez

La idea del nombre se la dio su hija Cristina, quien hace años creó un blog de lectura junto a una amiga llamado ‘Viviendo Entre páginas’. Y así es precisamente como vive Isabel Arandia desde que acabó la licenciatura de Magisterio. Al principio de su etapa profesional como docente se empapaba en sus horas libres de todo el contenido que tenía que explicar después a sus alumnos, aprendiendo cada método y cada fórmula que se aplicaba en los diferentes colegios. Porque cada alumno es un mundo, pero cada colegio también aplica sus propias tablas. Ahora, la experiencia ganada con los años le da esa tranquilidad en las aulas y reconoce que las mejores horas del día son las que pasa entre libros con sus alumnos, de las que ella asegura que también aprende mucho.

La Academia Entrepáginas acoge ahora muchos alumnos de lunes a viernes. «Nada que ver con los 20 o 30 con los que empecé hace seis años. Estaba yo sola y tan solo cubría niveles de Primaria y E.S.O., pero paso a paso esto fue cogiendo fuerza», recuerda la profesora. Quedan apenas un par de horas para que sean las cuatro de la tarde y comiencen a llegar los primeros alumnos del día. Y así hasta las ocho de la tarde, aunque cuando se acercan las épocas de exámenes y hay más nervios la hora de cierre a veces suele alargarse.

Isabel Arandia, profesora y propietaria de Academia Entrepáginas. | Foto: Leire Díez

Isabel incide en que la comunicación con los alumnos es clave en una época en la que estas nuevas generaciones viven pegadas a las nuevas tecnologías: «Todos tienen mi teléfono para cualquier duda y estoy disponible para que me llamen ellos o sus padres. Se trata de crear una buena sintonía porque luego eso también se refleja en el aula. Además, es lo que busco en los profesores que vienen a esta academia. Además de sus estudios y formación, lo que primo es que sean unos apasionados de la enseñanza, que les mueva la vocación, como me ocurre a mí. Al final aquí hemos creado una familia y eso se nota en el buen clima que hay entre unos y otros».

Por materias, reconoce que Matemáticas, Física y Química y Legua y Literatura son las que más frenan, y en el caso de esta última asignatura, la docente remarca que los alumnos suelen llegar con un bajo nivel de comprensión lectora y técnicas de estudio. «Les enseñamos a hacer resúmenes y también a redactar porque cometen muchas faltas de ortografía. También tienen carencias en sintaxis y a la hora de hacer los comentarios de texto se bloquean mucho. Por eso desde los niveles de Primaria enfatizamos mucho en la comprensión lectora porque si fallan en eso, fallarán en el resto de asignaturas. Es la base de su aprendizaje».

Isabel Arandia, profesora y propietaria de Academia Entrepáginas. | Foto: Leire Díez

«A día de hoy hay niños que vienen de otros países con un nivel educativo diferente al nuestro en la mayoría de las materias. A eso hay que añadir que hay niños con problemas añadidos que les dificultan el aprendizaje, problemas como la hiperactividad, el TDH, dislexia,… Por eso es clave el tipo de profesor que hay para esas etapas, si son profesores de Pedagogía Terapéutica, especializados en educación especial, mucho mejor para que tengan habilidad para tratar con todo tipo de perfiles. De hecho tenemos siempre que hay un problema de este tipo las clases son casi individualizadas», apunta.

Isabel Arandia, profesora y propietaria de Academia Entrepáginas. | Foto: Leire Díez

La competencia reconoce que cada vez es mayor, a lo que hay que sumar el hecho de que es una empresa que durante tres meses al año no recibe ingresos porque está todo parado al no haber clases en verano. Durante julio, agosto y septiembre estoy yo sola en la academia porque igual viene algún estudiante para repasar, pero es lo mínimo, así que me apaño yo sola. Es ya a partir de octubre y hasta mayo o junio cuando viene el resto de profesores. Y mientras tanto Isabel continúa con las gestiones propias de una empresa, con el papeleo y la organización de horarios y personal, pero deseando que lleguen las cuatro de la tarde para sentarse con sus alumnos y seguir educando. Siempre entre páginas.

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