El director general del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja, José Luis Lapuente, destacó en su intervención durante la Jornada ‘Retos y Oportunidades del Sector Agroalimentario’ la creciente importancia del enoturismo en la región, y el papel clave que juegan la sostenibilidad y la innovación tecnológica en la viticultura. La cita fue organizada por Europa Press, contando con la participación del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, entre otras destacadas figuras del sector agroalimentario.
Según Lapuente, el enoturismo es ya un pilar fundamental para la economía vitivinícola de la DOCa Rioja. «Los municipios con viñedo en la región han crecido en población. Y, además, ese paisaje es nuestro gran escaparate para nuestros vinos. El enoturismo es un driver importante: de los 1.500 millones aproximadamente de impacto económico que la actividad de la DOCa Rioja genera y revierten sobre la región, no son desdeñables los 200 millones anuales que aporta el enoturismo, con casi 900.000 visitas el año pasado a las más de 200 bodegas de Rioja que abren sus puertas», explicó Lapuente.

Este crecimiento del enoturismo ha transformado este segmento en un factor estratégico para la DOCa, que ya empieza a ver cómo el turismo genera importantes ingresos adicionales al negocio principal del vino. Lapuente también puso en valor cómo el enoturismo fideliza a los consumidores: “Sabiendo ir más allá del producto, el enoturismo es el mejor vehículo para fidelizar. Detrás de cada vino hay una historia, un enólogo, una familia, un proyecto, una ilusión. Y esto es capaz de transmitir mucho más”.
Durante su intervención, el director general hizo especial hincapié en la necesidad de garantizar la sostenibilidad no solo medioambiental, sino también económica, para asegurar el futuro del sector. “La sostenibilidad no es solo un reto ecológico, también es fundamental que el proyecto vitivinícola sea viable y perdurable en el tiempo, dado el tejido rural que caracteriza a nuestra región», señaló Lapuente.
El director destacó que el vino de Rioja «es un ejemplo de cómo la producción alimentaria genera cohesión social: lo que sucede en la Denominación es como una ‘enópolis’, donde el vino, además de dinamizar la economía, vertebrar tejido industrial y generar riqueza y puestos de trabajo, vehicula incluso las relaciones sociales también”.
Agricultura de precisión
La DOCa Rioja ha dado un paso adelante en la utilización de tecnologías avanzadas para gestionar sus 67.000 hectáreas de viñedo. “Hemos llevado la tecnología aplicada a la agricultura al siguiente nivel. Los proyectos que desarrollamos, con tecnología e innovación puntera, nos ayudan a ofrecer un mejor producto, que es el objetivo final, ser la primera opción del consumidor para seguir generando valor en toda la cadena”, afirmó Lapuente.
En colaboración con el Instituto de Ciencias de la Vid y el Vino (ICVV) y el Gobierno de La Rioja, la DOCa ha implementado un sistema de monitorización y predicción que permite anticiparse a fenómenos adversos en los viñedos, optimizando el rendimiento de las más de 110.000 parcelas que conforman la denominación. Este sistema no solo mejora la competitividad de la DOCa, sino que también ayuda a mitigar los efectos del cambio climático.

Otro de los puntos destacados por Lapuente fue la protección del paisaje vitícola de la DOCa Rioja. Subrayó la importancia de preservar el carácter único del territorio, no solo por su valor estético, sino por su papel como motor de desarrollo rural. “Los municipios con viñedo han experimentado un crecimiento poblacional, mientras que los que no los tienen han perdido habitantes”, comentó Lapuente, quien explicó que el viñedo contribuye a fijar población en las zonas rurales.
De cara al futuro, Lapuente se mostró optimista, adelantando que en 2025 la DOCa Rioja celebrará su centenario con la intención de seguir generando riqueza para la región y consolidarse como un referente internacional en la elaboración de vinos de calidad. “Somos netamente optimistas con el futuro: vamos a cumplir 100 años el año que viene y queremos seguir generando riqueza 100 años más, potenciando no sólo marca región sino también marca España”, afirmó Lapuente.
Peticiones al gobierno: una mayor protección del vino en Europa
En el marco de la colaboración público-privada, Lapuente hizo una petición a las administraciones y al ministro de Agricultura para que defendieran la posición del vino frente a las corrientes europeas que intentan demonizarlo. “Pedimos sensibilidad y reivindicación de lo que representa nuestro producto, sin ningún castigo gratuito. Hay una corriente muy maximalista que sesga el debate en dirección contraria al consumo moderado de vino”, expresó. Además, insistió en que “nuestro sector necesita un marco jurídico que nos permita tener las herramientas adecuadas para su desarrollo. Necesitamos que evolucionen de acuerdo al cambio de contexto y coyuntura”.
El futuro de la DOCa Rioja está, sin duda, marcado por su apuesta por la innovación tecnológica, el respeto al medioambiente y la capacidad de adaptación a los cambios del mercado global, todo ello con el objetivo de seguir siendo líderes en el mundo del vino.


