De todas las cosas que ha traído el fútbol moderno, el nuevo formato de Copa realmente merece la pena. En su ronda previa, desde 2019, permite a los equipos de Preferente soñar con un encuentro ante un Primera División. Esa es precisamente la oportunidad que que tiene el Promesas EDF, que visita al Astur en el Hermanos Llana (miércoles, 19:00 horas). Si los riojanos ganan a uno de los históricos del fútbol del Principado, disputarán la próxima ronda frente a un equipo de la máxima categoría. Dieciséis posibles rivales en el sorteo del 10 de octubre, menos los cuatro de Supercopa (Real Madrid, Barcelona, Athletic y Mallorca).
El Promesas EDF se clasificó para esta ronda al ser cuarto de la pasada Regional Preferente y por tanto, el primero que quedó por detrás de los tres ascendidos a Tercera: el Yagüe, el Autol y el Agoncillo. Fundado en 2011, compitió dos temporadas en Regional y dejó de competir en 2013. Fue en verano del 2023 cuando el DUX Logroño inscribió un equipo masculino y solo un año después, le ha llegado la oportunidad de vivir un gran momento. Un estímulo para comenzar a crecer y atraer expectación a su proyecto.
Más solera, eso sí, tiene su oponente, un rival fundado en 1923, cuyo máximo techo fue disputar el playoff de ascenso a Segunda B en la temporada 2003/04. Fue esa la época donde, el Ayuntamiento de Oviedo, vista la mala situación del Real Oviedo, decidió cambiarle el nombre al club por Oviedo Astur Club de Fútbol. Tras cuatro años, el progreso fracasó en 2007 y el Astur volvió a llamarse como siempre. Desde entonces, el club ha jugado mayoritariamente en Primera regional asturiana. Un choque de modestos que quieren vivir un sueño.
Tres glorias y dos decepciones
Desde la citada temporada 2018/19, han sido cinco equipos riojanos los que han disputado esta ronda previa. En 2019, hubo un Comillas – Barquereño, seguido por un Racing Rioja – Diocesano (2020), Aldeano – Unami (2021), Autol – Dinamo de San Juan (2022) y Pradejón – Lugones (2023). De todos ellos, el Comillas, el Racing Rioja y el Autol lograron pasar dicho encuentro. Todos ellos lo hicieron jugando en casa.
En 2019 y estrenando formato, el Comillas, un histórico equipo del fútbol logroñés, se midió al Barquereño en el Mundial 82. Tras un encuentro muy igualado, terminado con 1-1 tras la prórroga y que se tuvo que ir a los penaltis. Allí, los riojanos vencieron por 3-2, desatándose la euforia en una entidad que se ganó un choque frente al Villarreal en Las Gaunas. Ante más de 4.000 espectadores, el Villarreal venció por 0-5. Pero dio igual, porque desde entonces se creó una hermandad entre ambos equipos que se ha mantenido hasta hoy. Y los chavales pudieron ver a estrellas como Bacca (marcó un triplete), Luis Suárez o Cazorla (también vieron puerta).
Un año más tarde, un Racing Rioja que este verano no se inscribió en Tercera por las deudas acumuladas, disputó una ronda previa frente al Diocesano. En este caso, los logroñeses vencieron por 3-0 al Diocesano y se ganaron disputar un choque frente a un conjunto de la máxima categoría. Fue el Eibar quien visitó Las Gaunas y triunfó por 0-2. Un doblete de Pedro León decidió aquella noche, con una versión muy combativa de los racinguistas.
Ya en 2021, en plena pandemia, el Aldeano jugó frente al Unami y cayó por 1-3 en su campo de San Bartolomé. Pero sí hubo fiesta en 2022, cuando el Autol superó al Dinamo de San Juan. Tras un 1-1, hubo que lanzar una tanda de penaltis larguísima, finalizada con 8-7 para los catones. Hubo fiesta, hubo celebración sobre La Manzanera. Y tocó irse a Madrid, a conocer que el rival sería el Mallorca. En La Planilla, los baleares vencieron por 0-6, pero nada impidió que se viviera una fiesta. Hasta «el Picuezo y la Picueza» hubieran querido acudir a Calahorra.
El histórico de estos enfrentamientos se cierra en 2023, cuando el Pradejón no pudo frente al Lugones (1-2), durante el pasado mes de octubre de 2023. Al sexto enfrentamiento, La Rioja quiere la cuarta alegría. Es la magia de la Copa del Rey, un torneo que encandila y coloca en el mapa a localidades no acostumbradas a los focos del fútbol profesional. Por ello sueña el Promesas EDF y tiene una ocasión histórica para demostrarlo.


