El Rioja

Vino con acento argentino: «En el mundo vinícola no hace falta competir, solo estar»

Minúscula Wines ve la luz con una nueva filosofía vitivinícola

Con las maletas y sueños a cuestas, surcando el Atlántico en busca de una vida mejor, miles de españoles viajaron a América para empezar de nuevo y darle un futuro a sus hijos. Es el caso de los abuelos de Luis Carlos Casero. Más concretamente su abuelo paterno. Eran doce hermanos de Soto de Cameros y la mayor parte de ellos emigraron a Argentina años antes de la Guerra Civil española.

Cuando el conflicto estalló, el abuelo de Luiscar no pudo quedarse de brazos cruzados a miles de kilómetros viendo cómo su país se dividía y, sin pensárselo dos veces, volvió para luchar. Y así empezó una historia de película que superó la ficción. Entre trincheras surgió el amor y conoció a una enfermera con la que, tras la guerra y con dos hijos, regresó a Argentina. Allí nació el padre de Luiscar y también él.

Años más tarde, Luiscar pisaba España por primera vez. «Llegamos a Soto y de ahí nos fuimos a vivir a Logroño». Desde aquel momento solo ha vuelto a Argentina a visitar a sus familiares que decidieron quedarse allí. Él también empezó de cero y después de terminar sus estudios trabajó en una empresa de acero inoxidable durante años hasta que el vino se cruzó en su camino.

Los comienzos

«Mi suegro tenía, bueno, tiene, una bodega en Fuenmayor donde no embotellaba, sino que vendía a granel a otras bodegas más grandes. Dejé mi trabajo y me hice cargo del negocio y hace un año decidí darle un giro de tuerca y crear una nueva marca. Ahora estamos esperando a embotellar y… a ver qué sucede», cruza los dedos Luiscar.

Minúscula Wines, la mejor manera de describir el proyecto de una manera clara y directa. «Es una bodega pequeña que genera alrededor de treinta o cuarenta mil litros de vino al año. Pero nosotros defendemos que no hay que ser grandes para hacer cosas con calidad. Se puede poner en valor lo pequeño como algo singular que tiene mucho que ofrecer desde la humildad».

Poner en marcha un negocio siempre es difícil, pero abrir una bodega en La Rioja aún es más. «Hablamos de que hay unas quinientas bodegas censadas en el Consejo Regulador y ahí es donde hay que aplicar la diferencia». Para Luiscar esa divergencia pasa por encaminarse a distintos sectores y públicos. «En el mundo del vino no hace falta competir, solo estar».

Para este emprendedor hay batallas perdidas, como la relacionada con la hostelería o el comercio, por eso han decidido dirigirse a una venta más directa y personal. «Las vinotecas son lugares increíbles donde tú le transmites al propietario el mensaje que quieres trasladar y él hace lo propio con el comprador. Se mantienen los lazos de comunicación desde el bodeguero hasta el cliente final sin perder por el camino información, y eso es lo bonito».

La filosofía

Minúscula Wines se presenta, de momento, con dos vinos: uno joven, ‘Instante’, y otro media crianza, ‘Siete amigos’, ambos tempranillos frecos y afrutados. «No esperamos a tener un año de crianza en barrica para tener la etiqueta en la botella. No es lo que nos interesa».

Y es que Luiscar tiene otra filosofía. Elabora no un vino de bar, sino de casa. «Mi idea del vino es diferente a la de la mayoría de las bodegas. Ellas te venden el vino como una experiencia completa, pero para mí, vivir ya es bastante experiencia. Llegas a casa después de un día malo, te tomas una copa de vino y te acompaña en ese momento. Has tenido un día maravilloso, llegas a casa y también te acompaña una copa de vino. No tienen por qué ser en una reunión, o celebración, en una cena o comida multitudinaria… Estás en tu casa y te acompaña en los momentos que tú eliges».

Luiscar reconoce que está bien ir a una bodega, conocer la historia, tomarte un vino en una terraza con unas vistas preciosas a las viñas, «pero nosotros apostamos por un vino franco, que guste, y que puedas disfrutar en los momentos que tú decidas, no solo cuando parezca lógico o correcto».

El bodeguero de Minúscula Wines se rige por momentos. «Una copa de vino es como un instante: breve. Todo en esta vida es breve, así que hay que dejar pasar los momentos malos y aprovechar y degustar los buenos, al igual que una copa de vino».

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top