Ana Aparicio.- Azadones y palas han vuelto a golpear la tierra de la Sierra de la Alcarama (Soria) para localizar los restos de dos represaliados del franquismo, el que fuera alcalde republicano de Pitillas (Navarra), Antonio Cabrero Santamaría, y el maestro en Fitero (Navarra), el riojano Valentín Llorente Benito, ambos asesinados el 3 de septiembre de 1936 en las inmediaciones de lo que entonces era el pueblo de Fuentebella.
Unos trabajos impulsados por la Asociación Soriana para el Recuerdo y la Dignidad (ASRD) en el actual término municipal de San Pedro Manrique (Soria) que comenzaron este lunes y se prolongarán al menos hasta el domingo, en un terreno marcado por su dureza y en el que ya intentaron hallar los cuerpos en varias prospecciones desde el año 2013.
Según explica a EFE la vicepresidenta de ASRD, Sherezade Benito Menéndez, esta excavación es resultado del «gran trabajo» de las familias que, desde hace más de 20 años, recopilan testimonios orales, documentación y trabajos de campo para precisar el punto exacto del enterramiento clandestino.
«La localización de la fosa ha sido objeto de una larga investigación familiar y memorialista», subraya, antes de recordar que ésta no es la primera prospección que se ha realizado para encontrar los retos de los dos represaliados. En 2013 se realizaron las primeras búsquedas en la zona, sin resultados positivos, a la que siguieron otros intentos que se vieron condicionados por las grandes dificultades de acceso.
Una intervención «dura y manual»
Para encontrar los restos, la nueva intervención se lleva a cabo mediante trabajo manual, en una búsqueda minuciosa en la que participan entre diez y quince personas cada día y que tienen como referencia el entorno del cruce de los barrancos Pertigoso (Valondo) y Fuentenosa, entre el antiguo núcleo de Fuentebella y Sarnago, donde los testimonios sitúan el lugar del asesinato y el enterramiento.
Benito Menéndez reconoce a EFE que la primera jornada de búsqueda, este lunes, fue «muy dura» debido a las dificultades de acceso a la zona y a las condiciones adversas del terreno, que «ha cambiado totalmente desde la última prospección».
Aunque las investigaciones realizadas han permitido delimitar un poco la zona de búsqueda, «no hay nada seguro al cien por cien», aunque asegura que las esperanzas de localizar los restos «están intactas», tanto para los miembros de la asociación como para los familiares.
«Las familias están encantadas » subraya, antes de reconocer que, «aunque siempre hay miedo a la decepción, no pierden la esperanza de poder, por fin, encontrar a sus seres queridos y dignificar su recuerdo».
En este sentido, desde Recuerdo y Dignidad reiteran que si esta búsqueda no resulta exitosa, lo volverán a intentar «las veces que haga falta» hasta localizar los restos de estas dos víctimas del franquismo, cuyos familiares «tienen derecho a la verdad, la justicia y la reparación».
Un alcalde y un maestro
Antonio Cabrero Santamaría, nacido en Ponzano (Huesca), vivió durante años en Pitillas (Navarra), donde, los últimos meses antes de que diera comienzo la Guerra Civil, ejerció la labor de alcalde.
Por su parte, Valentín Llorente Benito, nacido en Valdemadera y residente en Igea, ambas localidades de La Rioja, ejercía de maestro en Fitero (Navarra).
El último mes y medio de la vida de ambos lo vivieron juntos, en la Sierra de la Alcarama (Soria), hasta que el 3 de septiembre de 1936 fueron asesinados en esa misma sierra que les había acogido y de la que esperan encontrar sus restos esta semana, para cerrar una herida abierta durante décadas.


