La boda de Rocío Crusset y Charlie Schein ha dejado un guiño al vino de Rioja desde la ciudad de los rascacielos. La hija de Carlos Herrera y Mariló Montero contrajo matrimonio este pasado sábado en Nueva York en una ceremonia íntima y discreta, pero donde el maridaje con el vino de la DOCa fue un invitado especial para la ocasión.
Tal como relató el propio Herrera a Vanitatis, tras la ceremonia religiosa los invitados se trasladaron a un restaurante de Park Avenue donde la celebración combinó acentos españoles y neoyorquinos. El periodista, que ejerció de padrino en la boda de su hija, explicó que junto al vino de Rioja también brindaron con manzanilla de Sanlúcar y vino de las Islas Canarias, además de contar con un cortador de jamón ibérico.
En una boda celebrada al otro lado del Atlántico y de gran proyección social, el vino de esta denominación de origen centenaria formó parte del menú elegido para acompañar una jornada familiar y reservada.
Herrera también compartió algunos momentos personales del enlace, como el baile con Rocío Crusset al ritmo de una canción interpretada por Frank Sinatra y su hija Nancy. Después, padre e hija se animaron incluso con una sevillana, ‘Me sabe a sal’, antes de que los invitados españoles emprendieran el regreso a Madrid. La ceremonia, celebrada tanto en inglés como español, incluyó también algunos detalles judíos por parte de la familia del novio. Y así, en medio de ese cruce de tradiciones, acentos y orígenes, el Rioja también tuvo su lugar en la mesa.


