Gastronomía

La torrija, reina de las mesas en Semana Santa

La Semana Santa está marcada por muchas tradiciones: procesiones, fiestas típicas o postres que alargan, a partes iguales, sobremesas y digestiones. El postre por excelencia y el que se lleva la palma es, sin duda, la torrija. Pan duro, huevos, leche, azúcar, canela, aceite…  y, sin embargo, no todo el mundo es capaz de hacer una buena torrija.

Todo esto hace que, estos días, muchos amantes del dulce hayan pasado de buscar la receta perfecta a buscar la mejor pastelería en La Rioja para poder comprarlas. Menos quebraderos de cabeza, menos jaleo en la cocina y acierto asegurado.

Así, la tradición no se pierde mientras queden panaderías como El Otro Costal, ubicada en la calle Marqués de Murrieta, donde los pasos siguen siendo los de siempre: «Primero cogemos el pan duro y lo hacemos rebanadas. Después infusionamos la leche y empapamos esos panes con la leche. El paso final y más importante es rebozar bien la torrija en el huevo y freírla en aceite bien caliente». Sencillo en manos de una experta como Mónica Rubio, pero todo un mundo de posibles errores para los menos avanzados en la cocina.

Mónica es la gerente de esta pastelería y recuerda que «no todo lo que se vende como una buena torrija coincide con los estándares de calidad para denominarla así». Para ella no hay duda para no fallar: «Es fundamental tener unos productos de calidad, sino es imposible hacer nada de calidad y que esté rico». Sin embargo, la calidad de los alimentos es un punto clave, pero no es el único para poder comprar o hacerla perfecta.

«Cada maestro tiene su libro, nosotros lo tenemos claro y nuestro secreto está en las especias que le echamos a la leche «, sostiene con intriga. Los demás trucos son más que conocidos por todos: pan, leche, huevo y freírlas en aceite bien caliente.

Tradición y modernidad

Como todo en la vida las cosas evolucionan, cambian y se transforman, y este postre no iba a ser menos. En el mercado encontramos desde torrijas que con la creatividad de Melt se convierten en tartas de queso, o ideas con una presentación muy singular, como las propuestas por la pastelería Papín o las clásicas de siempre que las podemos encontrar en la panadería El Otro Costal.

La torrija de El Otro Costal.

Mónica defiende la tradición porque «es lo más demandado y lo que nunca falla en una mesa. La gente siempre nos las reclama una semana antes de la Semana Santa. Las nuevas variedades son modas más o menos pasajeras, está lleva toda la vida con nosotros y así seguiría siendo», apunta.

Para Miguel, uno de los tres gerentes de las tiendas Melt, hacer una tarta que sepa a torrija es todo un logro: «Creo que hemos logrado obtener un sabor muy conseguido. No es nada fácil». Aun así la receta tradicional sí que se ve detrás del producto final al estar hecha de «torrijas trituradas» y marcando el toque final de la tarta utilizando leche infusionada para rematar con un toque de canela que corona esta propuesta.

La propuesta de Melt para estos días.

Es por ello que actualmente existen nuevas formas de hacer una torrija con  nuevos ingredientes. Paco es gerente de la pastelería Papín y afirma que ellos no utilizan pan sino un bollo similar al bollo borracho. Al usarse esa masa no necesita de ser freída posteriormente y se complementa con un interior relleno de crema, una capa de caramelo y lo corona una capa de ‘fontenebleu’, como guiño a su etapa en Londres.

Paco asegura que el recibimiento de esta torrija «está siendo maravilloso porque no hay nadie que la haya probado que no le guste. Ha entrado muy bien en el mercado y es el quinto año que la hacemos».

La torrija de Papín.

Decenas de pastelerías se suman estas fechas a este postre tan de la Semana Santa. Decenas de pasteleros manos a la obra para crear cientos de torrijas, como sucede en la panadería Garridos Ríos de Fuenmayor. Este establecimiento parece que está cerca de alcanzar la perfección en sus torrijas, que van de la mano de la tradición, y hace muy pocos días quedaron finalistas del ‘Concurso Nacional a la mejor Torrija de España’.

La torrija de Garridos ha destacado a nivel nacional.

Ignacio y Zaida coinciden en que «cada vez la gente acude más a las panaderías para buscar las torrijas en vez de hacerlas en casa». Pero al mismo tiempo advierten:»Cada vez quedan menos obradores de este tipo. Mucha gente se jubila y nadie continúa el negocio».

Modernidad o tradición se dan de la mano en una semana en la que las torrijas inundan nuestros paladares para celebrar la Semana Santa. La tradición sigue estando más viva que nunca y la modernidad y la tradición comparten hábitat en las mesas riojanas con el único propósito de disfrutar de la familia, las fiestas y una buena conversación.

 

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