Cultura y Sociedad

Sainz-Villegas, a punto de cancelar «por primera vez en mi vida»

La magia del arte, a veces, también nace del dolor. Este sábado, el guitarrista riojano Pablo Sainz-Villegas ofrecía uno de los conciertos más esperados de La Rioja Festival en Riojafórum, junto a la ADDA Simfònica y bajo la batuta de Josep Vicent. Pero lo que nadie imaginaba era que, apenas unas horas antes, el músico había estado a punto de cancelar… «por primera vez en mi vida».

Y es que, según él mismo ha contado al público, hace tres días sufrió un accidente de bicicleta y se lesionó un dedo. “Esta mañana me he levantado pensando que no iba a poder tocar”, ha confesado. Finalmente, medicación y un impulso de coraje le ha llevado a decirse: “Adelante, así es la vida del artista”. Y así ha añadido: “No somos superhéroes”.

La ovación no se ha hecho esperar. El público, emocionado, ha valorado el gesto del guitarrista riojano, que, aunque no ha podido interpretar su pieza más emblemática —la jota— “precisamente en Logroño”, como ha lamentado con pesar, ha ofrecido a cambio un delicado y conmovedor romance anónimo.

El concierto, además de intenso por las circunstancias personales del artista, lo ha sido también por su programa. Una velada que ha cruzado fronteras estéticas: desde las contemporáneas ‘Aqua Cinerea’ de Francisco Coll y ‘Místico y profano’ del mexicano Arturo Márquez (escrita especialmente para Sainz-Villegas), hasta los siempre impactantes Cuadros de una exposición de Mussorgsky, en la orquestación de Ravel.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top