Muchos estaban deseando que llegase el momento de que la plaza de La Ribera abriese un año más sus puertas a los espectáculos de vaquillas. Y es que, en toda fiesta que se precie es una de las citas imprescindibles de público de todas las edades. Los más jóvenes llegan con la resaca del día anterior, incluso para algunos es el acto que cierra cada jornada de jarana antes de irse a dormir, y entre las familias, algún que otro bostezo se solapa con las carreras y revolcones.
En la primera jornada, llenazo absoluto y algún que otro susto entre los participantes. Los más pequeños gozaron con las últimas reses destinadas a ellos.
- Foto: Edu del Campo
- Foto: Edu del Campo
- Foto: Edu del Campo
- Foto: Edu del Campo
- Foto: Edu del Campo
- Foto: Edu del Campo
- Foto: Edu del Campo
- Foto: Edu del Campo
- Foto: Edu del Campo
- Foto: Edu del Campo
- Foto: Edu del Campo
- Foto: Edu del Campo














