Una bolsa de patatas, el aburrimiento y un puñado de suerte han sido los elementos fundamentales para que Víctor Puigcerber (Logroño, 21 años) pueda asistir al Mundial de Canadá, EE.UU. y México con todos los gastos pagados. Hace unos días, recibió la noticia de que era uno de los dos afortunados en toda España que podrán viajar para ver el partido inaugural del Mundial, que enfrentará a México y Sudáfrica.
El azar ha sido el gran protagonista de esta historia: «Tenía que ir a ver un partido de mi hermana, que juega a fútbol, y me pasé por un supermercado para comprar algo de comer. Vi la cara de Messi en una bolsa de patatas y decidí comprármela». Sin darse cuenta, la cara de su ídolo en aquella bolsa estaba a punto de llevarle muy lejos de casa. Aunque comprarla no era suficiente. A veces, el aburrimiento también abre puertas inesperadas, y en el caso de Puigcerber así fue así: «Me aburría mucho y me puse a mirar la bolsa; vi que había un sorteo y, como no tenía nada que hacer, decidí inscribirme».

La sociedad de masas ha conseguido que las buenas noticias suenen a ‘fake news’ y que las malas parezcan siempre contrastadas. Por eso, Víctor no terminaba de creerse que le hubiera tocado aquel gran premio. «Cuando me llamaron no me lo creía. Es más, no le hice ni caso. Pero después de colgar el teléfono, me dio por mirar el correo y vi que, efectivamente, me había tocado», explica.
En ese momento, su casa se convirtió en una mezcla de euforia, confusión y dudas ante una de las noticias más inusuales que había recibido nunca. Sus padres, condicionados por el clima de estafas digitales, le recomendaron que contrastara el correo con alguien que supiera del tema para comprobar si era real. Mientras tanto, sus hermanos no tardaron en felicitar al ganador y en proclamarse como los mejores candidatos para acompañarle en el viaje.
Toda una experiencia
El premio que guardaba esa bolsa de patatas son, ni más ni menos, dos entradas dobles para ver el partido inaugural del Mundial con todos los gastos pagados. Será un viaje exprés de 72 horas, valorado en cerca de 15.000 euros, que permitirá a Víctor y a su acompañante disfrutar de la experiencia sin gastar un euro en hoteles, traslados, vuelos, comidas o entradas. «Es un viaje muy largo y son pocas horas en total, pero merece la pena, sin lugar a dudas».
La experiencia la compartirán con otros dos afortunados que también han sido seleccionados, aunque todavía no los conocen. «Es una locura que a solo dos personas nos haya tocado este viaje, espero hacer buenas migas con ellos porque eso sumará a la experiencia», argumenta.
En unos días empezará la aventura para Víctor y la persona que elija. Mientras tanto, toca preparar la maleta, afrontar el particular proceso de selección entre amigos y familiares y, de paso, ponerse al día con las redes sociales. Porque de una experiencia así puede salir un vídeo viral asegurado.


