La tasa de abandono temprano educativo en La Rioja se situó, en junio pasado, en el 17,1 por ciento, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), 7 puntos más que en 2023, cuando fue del 9,7 por ciento; mientras que en 2024 alcanzó el 17 por ciento.
Esos datos de La Rioja son superiores a la media nacional, dado que la tasa de abandono temprano educativo en España ha bajado en los últimos meses de la barrera del 13 por ciento, tras cuatro años estancada en esta cifra, y, de acuerdo con los datos de la EPA, se situó en junio en el 12,6 por ciento.
El análisis realizado por el servicio de Estudios de Funcas, al que ha tenido acceso EFE, señala que en los últimos dos trimestres de 2024 y los dos primeros trimestres de 2025 la tasa de abandono escolar, que es el porcentaje de personas de 18 a 24 años que no ha completado la educación secundaria de segunda etapa y no ha seguido formándose, ha bajado cuatro décimas.
La evolución de esta cifra se había estancado en los últimos cuatro años ya que en 2021 se registró una tasa del 13,3 por ciento, en 2022 subió al 13,9 por ciento, en 2023 volvió a bajar al 13,7 por ciento y en 2024 descendió hasta el 13 por ciento.
«En cualquier caso, el descenso no evita que España esté aún lejos del objetivo europeo del 9 por ciento fijado para 2030», señala a EFE el director del área de Educación de Funcas, Ismael Sanz, que recuerda que «somos el segundo país con mayor tasa de abandono de la UE, solo mejor que Rumanía (16,8 por ciento), y estamos lejos de la media europea, actualmente del 9,3 por ciento».
Por otra parte, las diferencias territoriales son muy significativas, ya que en 2025 la brecha oscila entre el 20,6 por ciento de tasa de abandono temprano de la Región de Murcia y el 3,8 por ciento que registra el País Vasco. Cantabria (6,1 por ciento), Madrid (9,3 por ciento) o Navarra (9,6 por ciento) también registran tasas bajas, frente a cifras del 18,8 por ciento de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
No obstante, hay comunidades que han realizado esfuerzos para reducir estas tasas, como es el caso de Andalucía que ha pasado de un 16,9 por ciento en 2023, al 15,5 por ciento en 2024 y al 14,8 por ciento en 2025. También Castilla y León ha mejorado su abandono escolar rozando el 9,7 por ciento este año, mientras que la Comunidad Valenciana lo ha reducido del 15 por ciento en 2023 al 13,8 por ciento en 2025.
Funcas recuerda en su informe que el abandono escolar temprano está estrechamente vinculado al nivel educativo de las familias ya que los jóvenes cuyas madres solo tienen estudios primarios presentan una probabilidad de abandono 14 veces mayor que aquellos con madres con estudios superiores.
La Comisión Europea ha advertido de que tras la pandemia las tasas de absentismo prolongado (más de tres meses consecutivos sin asistir) aumentaron especialmente en la UE entre estudiantes desfavorecidos e incide en los peores resultados en el mercado laboral que tendrán estas personas, con menores ingresos y más desempleo.
Para frenar este abandono temprano el experto de Funcas reitera la necesidad de conjugar la reducción de ratios en las aulas y las tutorías personalizadas con incentivos a docentes experimentados en centros vulnerables. También la flexibilización de la FP y una orientación educativa adaptada al mercado laboral o programas de refuerzo, son medidas que apoyarían esta disminución.


