«No he pegado ojo», «¿tú tampoco has podido dormir?», «si por lo menos refrescara por la noche…» Que levante la mano quien no haya pronunciado alguna de estas frases en el ascensor o la oficina. Y es que el verano está pegando fuerte en La Rioja, aunque lo peor está por llegar con temperaturas “extremas” que superarán récords.
De momento, y tras el ‘respiro’ que han dado los termómetros estos dos últimos días, este miércoles las máximas ya han empezado el camino del ascenso, alcanzándose en Logroño los 34,5 grados, la temperatura más alta en La Rioja durante la jornada. Muy cerca han estado los termómetros de Calahorra y Rincón de Soto, que han llegado hasta los 34,1 grados en ambos casos seguidos de los 33,5 de Aldeanueva y Alfaro.
Un respiro si tenemos en cuenta que varias estaciones agroclimáticas riojanas ni siquiera han llegado este miércoles a los 30 grados. Es el caso de Ezcaray (26,7), Casalarreina (28,3), Villoslada (26,3) o Santo Domingo de la Calzada (29).
Pero este alivio térmico va a ir desapareciendo a medida que vayan pasando las horas. Y es que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha anunciado la llegada de una nueva ola de calor que comenzará el viernes y que se prolongará, en principio, hasta el domingo o el lunes, con temperaturas “extremas” que superarán récords.
Para este jueves, la Aemet activará el aviso especial a la una de la tarde en la Ribera del Ebro riojana, donde se esperan hasta 36 grados de temperatura hasta las nueve de la noche. Y como lo que no mejora empeora, para el viernes la sensación térmica será todavía más asfixiante gracias a los 37 grados que justifican otra jornada bajo aviso amarillo en el mismo entorno geográfico.
Las temperaturas se pondrán aún más rumberas durante el fin de semana. A saber: para el sábado el mercurio escalará hasta los 41 grados en Calahorra y se espera que todo el valle riojano se fría con unos 40 grados de media. Y para el domingo, la previsión meteorológica augura la posibilidad de reeditar los 43 grados que el pasado verano supusieron la máxima temperatura jamás registrada en la comunidad o lo que algunos llaman «temperaturas normales para esta época del año».
Que no cunda el pánico, que a partir del lunes la Aemet confía en una bajada progresiva de los termómetros, que caerán unos diez grados entre el domingo y el martes.


