Calahorra vive su día grande esta Semana Santa con la celebración de la procesión del Santo Entierro, donde más de 2.000 cofrades recorren las principales calles del Casco Antiguo de la ciudad portando dieciséis pasos, todos custodiados por la única cofradía de la localidad, la Vera Cruz.
Cerca de cuatro horas de procesión que ha partido a las 20:30 horas desde la iglesia de San Francisco y que sortea las calles más estrechas de Calahorra hasta llegar a la calle del Sol y la calle Grande, donde la comitiva se ensancha para lucir con grandiosidad cada una de las escenas convertidas en obras de arte.

El tiempo ha acompañado y los calagurritanos no han dudado en salir a la calle para disfrutar de tallas de los siglos XVI y XVII de gran valor artístico, entre las que destacan el Ecce Homo, de Gregorio Fernández (Escuela castellana de 1610), el Cristo de Medinaceli (Juan Fernández de Vallejo de 1580), el Cristo de la Agonía (Juan Bazcardo de 1628), el Cristo de la Vera Cruz y el Cristo Yacente, una obra de la que se desconoce su autor. La Virgen Dolorosa, una talla especialmente querida por los calagurritanos, es la que cierra este Santo Entierro tan especial.












