La UD Logroñés necesita ganar este domingo en Estella. Sería un paso necesario para acabar de confirmar que el inicio liguero está por encima del de la temporada pasada, a la altura, por tanto, de las expectativas generadas. Sin la presencia del Bilbao Athletic, y por la apuesta realizada en la conformación de la plantilla, la UD Logroñés debe constatar con un triunfo en Estella que este equipo sabe ganar en Las Gaunas -como ha hecho hasta ahora- y también sabe hacerlo fuera de Logroño -como no ha conseguido hasta el momento-.
Los empates fuera de casa ante el Alavés B y el Teruel provocan inquietud entre unos aficionados que saben de lo complicado que resulta siempre competir en Merkatondoa ante el Izarra. Será la primera prueba real para medir la verdadera capacidad de adaptación de la plantilla de Miguel Flaño a escenarios tan particulares como el campo estellés. En donde el Izarra ha ganado lo dos encuentros jugados esta temporada. Goleó a la Real Sociedad C en el debut liguero y superó por la mínima a un Deportivo Aragón que a priori debiera ser otro de los candidatos a pelear por el ascenso a final de temporada.
La UD Logroñés regresa al polígono estellés con la habitual necesidad de triunfo. Históricamente, los riojanos han visitado siempre este campo tan particular con la obligación de ganar, aunque no siempre lo han conseguido. Siete visitas a este escenario, con dos triunfos y dos empates en los cuatro últimos enfrentamientos en Estella. La UD Logroñés pone a prueba su capacidad para ir cumpliendo las expectativas a la espera de que el calendario vaya ofreciendo la verdadera medida de los rivales, cuando Eibar B y Tudelano han ganado sus cuatro enfrentamientos.
Es lo que se espera del equipo de Flaño, que gobierne el Grupo 2. Y para conseguirlo resulta del todo necesario sacar adelante encuentros como el de este domingo, que seguro no será bonito, ni edificante, ni dinámico, ágil, alegre o incluso divertido. No será nada de esto. Es carne cruda. Puro infrafútbol. Es un espacio que requiere de precisión, de acierto, de no cometer fallos, de estar atento al rechace, de no dar nada por hecho o establecido como puede llegar a ocurrir de vez en cuando en Las Gaunas.
Flaño afronta un primer test de nivel. Deberá intervenir, a buen seguro necesitará cambiar cosas respecto a los últimos encuentros. Deberá mostrar qué plan o ideas tiene para que este equipo juegue, dé el nivel y gane en lugares tan particulares como Estella, Gobela, Urbieta, Anguiano o Barbastro. El guion obliga, y la necesidad exigirá sumar muchos puntos a final de temporada para ser el mejor equipo y por tanto ascender de forma directa. Sin Bobadilla, y con el resto de los jugadores en perfectas condiciones, el técnico navarro sabe perfectamente la dimensión del reto aceptado en verano, ha mostrado en los días previos que sabe de la exigencia y que por tanto conviene regresar del polígono estellés con un triunfo. Pero una cosa es saberlo y otra bien distinta conseguirlo. Y este Izarra es bastante más competitivo que el del curso pasado.


