Logroño trabaja para consolidarse como un destino enoturístico de referencia a nivel nacional e internacional, un referente cultural en nuestro país en torno a la cultura del vino. El vino vinculado a nuestra historia, a nuestras tradiciones, a nuestra gastronomía y a nuestra forma de vida constituye uno de los principales atractivos para el que visita la ciudad.
En octubre de 2023 el Centro de la Cultura del Rioja, ubicado en pleno centro de la ciudad, volvió a abrir sus puertas con el propósito de ser uno de los principales recursos turísticos y culturales de Logroño. Desde entonces el centro ha ofrecido un amplio y variado programa de actividades e iniciativas que giran en torno al vino: charlas, conciertos, catas, exposiciones… Propuestas que han contado con el respaldo mayoritario del público local y del que visita Logroño.
Este centro es el inicio de un largo camino en torno a la cultura y a la historia de Logroño; en plena calle Ruavieja, centro neurálgico de las bodegas de la capital riojana; cruce de caminos, en el mismo Camino de Santiago y con proyección al siglo XXI. Un espacio en el que el enoturista respirará historia del Rioja desde que cruce su zaguán del siglo XVI y se dejará envolver por el imponente ágora y sus calados centenarios.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
Una visita a este edificio es un viaje en el tiempo para conocer la importancia de la industria vitivinícola en Logroño. Ubicado en un palacio del siglo XVI, el palacio de los Yanguas nos permite encontramos con lagares rupestres y descender al subsuelo para descubrir las dos bodegas subterráneas (conocidos como calados) hechos en sillería. Pero la conexión con el siglo XXI no se queda a un lado, ya que parte de su fachada es un gran botellero. De esta forma, la industria del vino de la Edad Moderna y la Contemporánea se encuentran vinculadas en un edificio que se caracteriza por un maravilloso patio.
El Centro de la Cultura del Rioja proyecta la luz del enoturismo que La Rioja tiene. Es el lugar donde encontrar información sobre cada rincón, cada bodega, cada proyecto y cada historia que existe detrás de las puertas de las bodegas. Pero también es un lugar de encuentro en el que conocer la cultura que rodea al Rioja.
Además, es un espacio de conocimiento, de profesionales y de exposiciones, y un punto de encuentro para empresas del sector o de sus auxiliares donde poder ahondar más en la innovación y las nuevas corrientes que esta temática ofrece. El CCR acogió el año pasado y volverá hacerlo este año Wine Land foro profesional de debate de la industria vitivinícola. Desde su reapertura el pasado mes de octubre en el centro se han sucedido exposiciones, música, teatro o magia en torno al vino conformando un atractivo programa cultural que continuará con el fin de seguir siendo punto de encuentro cultural y turístico.

En el futuro inmediato, el Ayuntamiento logroñés trabaja en establecer sinergias entre el CCR y el Mercado de San Blas tras su reforma con el fin de completar la atractiva oferta cultural y turística de la ciudad. La ciudad cuenta también con otros interesantes puntos de visita, los calados y lagares, espacios que se utilizaron para la producción artesanal del vino y que actualmente constituyen una muestra del pasado de Logroño y lugares en los que podemos encontrar exposiciones, que acogen reuniones o eventos o que albergan la Casa de la Danza. En dos de estos calados ubicados en la Calle Ruavieja, Lagares y San Gregorio, la exposición ‘Camino del Vino’ muestra la historia de esta calle vía de referencia para los peregrinos y su importante papel en el desarrollo de la ciudad gracias a la producción vinícola que albergaba.
En este objetivo común de consolidar Logroño como destino turístico de excelencia, el Ayuntamiento logroñés y la Asociación de Bodegas de Logroño han suscrito por primera vez un convenio de colaboración para reforzar y consolidar la posición de la capital riojana en este sentido. Así se continuará el camino ya iniciado de seguir impulsando actividades que proyecten nuestra ciudad como destino que aúna cultura y vino.
La experiencia de viajar a Logroño pasa también por visitar las bodegas ubicadas en la ciudad para conocer sus instalaciones, su historia, sus vinos y su proceso de elaboración. Y pasa por supuesto por disfrutar de nuestros vinos acompañándolos de la mejor gastronomía de los restaurantes locales y de las zonas de tapeo, por vivir y disfrutar todo lo que la ciudad ofrece, patrimonio histórico y artístico, comercio, naturaleza y cultura.


