Sucesos

Crimen y violencia en La Rioja: cuatro asesinatos en menos de un año y medio

La Rioja no es una comunidad acostumbrada a aparecer en la crónica negra nacional. Su tasa de criminalidad la sitúa como la tercera región más segura de España (por detrás de Extremadura y Asturias) y durante lustros se ha recitado la coletilla de ser un lugar «donde nunca pasa nada».

En cambio, en apenas cinco trimestres han proliferado sucesos que, por su crudeza en el uso de la violencia, han conmocionado a la ciudadanía. Cuatro asesinatos y dos tentativas de homicidio componen las páginas más oscuras de la rutina riojana en menos de un año y medio.

El ‘Caso Carolina’

La primera gran conmoción se produjo a primera hora del 27 de enero del pasado año, cuando la Policía encontró en un céntrico hotel de Logroño el cadáver de la pequeña Carolina Corral, de cinco años de edad. Su madre (que permanece en prisión como presunta autora del homicidio) fue localizada en la misma habitación que la víctima, tras intentar suicidarse. En cambio, el paradero de la abuela (que también accedió al hotel) fue un misterio durante las horas posteriores al macabro hallazgo.

Finalmente, al día siguiente los bomberos rescataron sin vida el cuerpo de la mujer, en cuyo bolso encontraron el medicamento (Noctamid) que presuntamente emplearon para acabar con la vida de la pequeña.

El crimen del profesor

Menos de un mes después, el 18 de febrero, la Policía inició la investigación de otro asesinato que conmocionó a la comunidad: el del profesor y poeta jubilado Pedro José Sáez Alfaro en su propio domicilio de Logroño. Durante más de un año, las circunstancias de este trágico suceso encajaban en el perfil de ‘crimen perfecto’: más allá del rastro de un homicidio marcado por la brutalidad y el ensañamiento sobre la víctima, los investigadores no tenían indicios claros de quién pudo ser el responsable del homicidio.

Hace menos de dos semanas, en cambio, el caso dio un giro de 180 grados con la detención de una de las dos personas implicadas en el asesinato: una mujer de 38 años y nacionalidad rumana, que urdió el crimen para evitar que declarara días después en un juicio por haber estafado a la víctima 60.000 euros.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado buscan ahora al autor material del asesinato, su pareja sentimental, que se encuentra en paradero desconocido.

El parricida de Nájera

En junio del pasado año la Guardia Civil detuvo en Nájera a un hombre de 47 años que intentó suicidarse tras asesinar a martillazos a su madre, de 74. Desde entonces, el parricida permanece en prisión a la espera de juicio.

Dos episodios de violencia machista

El inicio de año vino marcado por dos episodios de violencia machista que conmocionaron a toda la sociedad riojana por su gravedad. El primero de ellos se produjo en Azagra (Navarra), pero la víctima es muy querida en Quel, donde trabaja como enfermera. Su pareja la atacó «con gran violencia» y creía haberla matado, pero los recursos de emergencias lograron poner su vida a salvo.

En la víspera del Día de la Mujer, solo la rápida intervención de varios vecinos y los servicios de emergencias impidieron que una brutal agresión machista en plena calle tuviera trágicas consecuencias en Logroño. Un joven de 20 años acuchilló en el cuello a su expareja, con la que había quedado «para hablar» unos días después de la ruptura.

La muerte de Issam

La crónica negra de los cinco último trimestres se cerró el pasado martes, con el asesinato a golpes de Issam Haddour en el Parque del Ebro de Logroño. Un crimen que ha sorprendido a la propia Policía Nacional por la «brutalidad» y la «violencia gratuita» empleada por sus seis agresores para acabar con la vida del joven.

Los implicados en la muerte del repartidor son cuatro varones que permanecen en prisión y dos hermanas de 14 y 16 años, ingresadas en un centro de menores, que le dejaron inconsciente y volvieron después a rematarlo a patadas.

Según el relato de la Policía, que ha resuelto el caso en 72 horas gracias a un abrigo, los jóvenes «mataron a Issam como podían haber matado a cualquiera», ya que «eligieron a su víctima al azar«.

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