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Darío afronta ante Artola el último paso hacia la cumbre en una final inédita

Foto: Fernando Díaz

Once años le ha costado llegar a una final del Manomanista y el pelotari riojano Darío Gómez (Ezcaray, 24 de febrero de 1996) no quiere desaprovecharla. El pelaire se mide a Artola este domingo en el Navarra Arena (en torno a las 18:15 horas), en una final inédita. Nadie la predijo, ni expertos, ni pelotaris, ni casas de apuestas. Todas esas fuentes apuntaban hacia la presencia segura de figuras como Altuna III o Unai Laso, pero ambos no han llegado aquí. En su lugar, dos profesionales experimentados pugnan por calarse su primera ‘txapela’ absoluta en su carrera. Se presume un partido parejo, probablemente agresivo y de mucho desgaste.

Pero más allá de lo deportivo, entra de lleno el factor emocional. Este domingo, Ezcaray estará volcado con su paisano, con la representación de más de 200 aficionados en el Navarra Arena. Buena parte de ellos saldrá en los dos buses que el ayuntamiento de la Primera Villa Turística de La Rioja ha fletado. Y para los se queden en la localidad, el plan será completo: pantalla gigante en la plaza del quiosco y tras el partido, gane o pierda su paisano, cena en el bar Roypa para las personas apuntadas (hay más de 150). Comunión en torno a un pelaire de pura cepa. La escuela, las asociaciones, las peñas… todos se han volcado para que su vecino se convierta en el sexto riojano en llevarse una txapela absoluta. Y para celebrar la buena nueva, su renovación hasta 2029. 

Dos caminos magníficos ante gigantes

Para el riojano, es el mejor momento de su carrera. Le acompañan las manos, sin problemas durante toda la temporada: siempre ha marcado diferencias con su diestra y ha mejorado con la zurda. En cuanto al físico, cualidad en la que siempre ha despuntado, llega en gran momento. Rápido de piernas, frío de mente y con la chispa necesaria, el ezcarayense afronta una gran oportunidad. Llega además de un torneo casi perfecto, en el que ha superado a tres campeones (Elordi, Jaka y Altuna III). En octavos cayó Elordi (22-8) y en la liguilla de cuartos, venció a Jaka (10-22), a Altuna III (8-22) y solo cayó ante Laso en la última jornada (14-22), pese a lo que se clasificó como primero. Finalmente, superó con claridad a Aitor Larrazabal en el Adarraga (22-8), colándose así en la final.

Foto: Fernando Díaz

Claro que, la trayectoria de su rival no ha sido peor. Artola, como reciente subcampeón, comenzó en la propia liguilla. Cedió ante Larrazabal (17-22), pero se recuperó frente a Peña II (22-19) y en la última jornada, venció a Zabala en un partido agónico (22-16). Al najerino le valía llegar a diecisiete para avanzar fase, pero se quedó a uno. Agonía extrema, pasillo por el que Artola dio la sorpresa y se coló en un Grupo B hipercompetitivo. Sin embargo, su oponente fue Unai Laso, a todas luces el ‘coco’, el máximo favorito al trofeo. Sin embargo, Iñaki dio un auténtico clínic en el Atano III. Su exhibición inicial, gancho incluido, le colocó 16-2 y de ahí, al 22-13 definitivo.

Darío certificó su pase a la final el domingo 17 de mayo, mientras Artola lo hizo un día antes, el 16. Un día de diferencia que, sin embargo, en las dos semanas de plazo hasta tan trascendental choque, diluye su importancia. No hay excusas en ese sentido, como admitió el propio riojano antes de las semifinales: «Cuando estás bien, tienes ganas de jugar cada semana». Tampoco ha puesto alegaciones el pelaire al Navarra Arena, un recinto en el que nunca ha jugado. «Frontis agradecido, donde sale bien el dos paredes», explicó en la elección de material. Artola sí lo conoce, aunque no en el Manomanista.

La estrategia

Respecto al material, Darío apostó por bolas «alegres en el frontis, pero más lentas en el suelo», de 105,4 y 105 gramos de peso. Prevé asimismo una versión agresiva de su rival: «Habrá que quitarle la iniciativa lo antes posible para que no dé el paso adelante y busque la pelota con el gancho. Ya se vio (en su semifinal ante Laso) que te tiene defendiendo y te complica mucho en todo momento, acierta mucho». Además, el frontón se complica, especialmente en los cuadros traseros. Así que la iniciativa es obligada.

Artola, por su parte, también pronosticó un «partido duro». «Tengo que estar preparado y habrá momentos de sufrir y defender. Darío es un pelotari de golpe y seguro que no estaré jugando siempre a placer», explicó. El guipuzcoano declaró que la ‘txapela’ sería la «guinda» a su carrera. «Poco a poco, soy un pelotari que ha ido mejorando. Con 20 años no jugaba finales y a las que estoy llegando ahora, son fruto de todo este tiempo», añadió.

Foto: ASPE Pelota

Porque, a sus 31 años, el de Alegia se ha clasificado hacia su cuarta final. Sin embargo, es la tercera que juega, pues en 2021 no pudo disputar la del Manomanista. Su eclosión llegó en 2025, con el doble subcampeonato Parejas y Manomanista. En cuanto a material, ha elegido pelotas de 104,3 y 104,8 gramos, algo más lentas que las de Darío, en apariencia. «Tengo que empezar bien e imprimir velocidad, que es algo que me ha venido costando», subrayó el vasco. Tampoco habló de favoritismo, aunque sí se mostró convencido de sus posibilidades.

En cuanto al dinero, iba a favor de Darío hace algunos días, pero el paso del tiempo lo ha ido equilibrando. Ahora mismo, la cátedra se mueve en márgenes de 100 a 90 hacia el riojano. Difícil hacer pronósticos.

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