Cuatro días antes de su final del Manomanista ante Artola (domingo en torno a las 18:30 horas, Navarra Arena), Darío Gómez ha elegido material. Normalidad en las palabras del el riojano, que no quiere perder la calma: «No preparo nada especial, intento hacer mi vida normal, hay un poquito más de ajetreo. Se nota una ilusión especial por el pueblo, pero quitando eso, mucha normalidad. Impresiona la presencia de medios, pero no es algo que te cause algún sobresalto, nervios o tensión. Sabes de la importancia que tiene por lo que mueve, lo que implica en torno a entrevistas y cómo te habla la gente, pero no deja de ser un partido de pelota».
Por eso, afirma no sentir esta presión: «Siento más ilusión, motivación por volver a poner a la tierra en el mapa. Estamos haciendo un buen trabajo, Carmelo (Loza) ha pasado hace poco y lo está haciendo bien. Entre todos, tenemos que enderezar la pelota en La Rioja. Es importante la base y si nosotros podemos servir como referencia, es una de las cosas más bonitas de estar aquí». Lo importante no es el resultado, sino el proceso: «Creo que, cuando consigues la txapela o estás en ese momento, le quitas importancia al objetivo. Más que estar en la final, le doy importancia a todo lo que rodea eso, todo lo que vives y disfrutas con tu gente. Eso es lo principal».
Pelotas alegres en pared, lentas en suelo
En ese camino, un paso clave es la elección de pelotas. El ‘pelaire’ ha escogido dos de 105,4 y 105 gramos, por los 104,3 y 104,8 de Artola. «Tenía claro que quería una pelota con alegría en el frontis, pero que en el suelo no fueran tan rápidas. Había alguna oscura que en el suelo era más rápido, pero en el frontis se quedaba bastante. Es lo que he sacado», ha explicado. Respecto a su rival, ha indicado que Iñaki ha sacado una bola que «parecía bastante lenta» y otra «parecida a las suyas».

FOTO: EFE/ Jesús Diges.
Sobre el partido, Darío vaticina varios escenarios. Por un lado, una batalla física y por el otro, una versión muy agresiva de su oponente. «Si juega así, como contra Laso, habrá estar muy atento y quitarle la iniciativa lo antes posible para que no dé el paso adelante y busque la pelota con el gancho. Ya se vio que te tiene defendiendo y te complica mucho en todo momento, porque acierta mucho». Eso sí, una jugada con sus riesgos: «Cuando tú das el paso adelante, si te juegan a los pies, ya no te queda alternativa y le tienes que dar de cualquier postura».
El riojalteño nunca ha jugado en el Navarra Arena, pero no le preocupa en absoluto: «Nos ha tocado jugar en frontones diferentes donde nunca habíamos jugado. En Zumaia jugué contra él y ni siquiera había entrenado antes». Así, ha definido el frontón como precioso para el espectador y con «un frontis agradecido» y una parte izquierda áspera. Los problemas vienen cerca del rebote: «Al restar a bote, viene la pelota con mucha carga, hacia el pecho enseguida y es complicado jugar en los cuadros traseros. Hay que intentar llevar la iniciativa como sea y no jugar muy lejos del frontis».

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
Darío, tras su magnífico torneo de la categoría reina, jugará su primera final absoluta. Para Artola, su tercera (en 2021 no jugó la del Manomanista por lesión), tras sus dos subcampeonatos en el Manomanista y el Cuatro y Medio en 2025. «Él ha tenido la suerte de vivir otros momentos como este. Puede que se lo tome con más presión por ser la segunda, la tercera vez que llega y no tener ninguna txapela. Depende de la cabeza de cada uno, de las sensaciones que tenga cada uno antes del partido».
Respecto a sí mismo, el ezcarayense cree que está en su mejor momento: «Tenía claro que podía hacer daño a cualquier pelotari. Llevaba muchos años estando ahí y sabía que, si algún año había un poquito de suerte, me iba a tocar jugar una final. Lo estoy disfrutando mucho, a veces me da un poco de vergüenza cuando aparece tanta prensa en el pueblo. Pero estoy muy agradecido de tantas muestras de cariño. Bien con las dos manos y sin lesiones, está listo para dar su máximo físicamente.
Lo que nunca falla es su espontaneidad: «Mañana trabajo (es fisio en Vitoria), hoy haré cosas por Ezcaray, todo seguirá con normalidad. Me he pedido baja, pero el día que jugué contra Jokin Altuna venía de trabajar y me dio suerte». Deportista sí, pero sobre todo, persona.


