El Garnacha ha renunciado a competir por el peligro del COVID-19 en la Tercera División de Fútbol Sala y la Federación Riojana de Fútbol le ha castigado con un descenso, una multa administrativa de 200 euros y un año sin poder ascender. Una medida que también se ha aplicado a otros cuatro clubes: el Arrúbal, el Calahorra Futsal, el Cerverano y el Sorzano. Luis Nicolás, entrenador del club, explica su postura: «A los cinco clubes que enviamos el escrito en el que renunciábamos a participar en la liga nos llegó la carta del Juez Único con la resolución de la sanción».
«Me parece injusto y abusivo que nos desciendan de categoría y no poder ascender un solo año. Ni la entendemos, ni la queremos. Vamos a apelar esta sanción, algunos clubes ya están apelando y a algunos se les han denegado». Días más tarde, la entidad efectuó dicha reclamación, tal y como ha podido saber NueveCuatroUno.
A continuación, Nicolás expone sus argumentos: «No entendemos que la temporada pasada se parara la competición en marzo y al no poder terminarse la competición, se hicieran cinco ascensos. Y este año, sin haber iniciado la competición, ya hay cinco equipos descendidos». Este aspecto aparece en el punto quinto de la apelación, junto a otros cuatro puntos referidos a la salud, la «coherencia de sus decisiones», la situación generada por el COVID-19, la «falta de comunicación» con los clubes que forman la liga y un error de fecha en la decisión federativa.
El club se plantea recurrir a más instancias: «Esta reclamación va a la atención del Juez Único de Competición y si lo anulan, tendremos que presentar alguna alegación a la Federación Española. Pelearemos hasta el final, de cara al año que viene no nos gustaría encontrarnos en una categoría inferior, claro».


